Desde que Oriana entró en la casa, Luli está con el temor de pensar que Tony puede dejar de lado la relación con ella y volver a querer algo con su exnovia. Aunque él le haya reiterado en diversas ocasiones que eso no va a suceder y que la chica con la que quiere salir de la mano al finalizar el Reality es ella, las dudas no paran de florecer en cada situación en la que Oriana le deja caer a Luli todas las cosas malas de Tony. También sabe que ella va a estar buscándolo para encontrarle las cosquillas, ya que hace menos de un día que Álex y Oriana entraron al concurso y ella y Tony ya han protagonizado alguna situación tensa que otra.

Luli se siente triste por este problema, pero también se le suma la pésima relación con otra de las compañeras del reality, la actual jote de Tony y a quien no puede soportar por disputas anteriores a su entrada en la casa. Adriana está intentando amargar su estancia en la casa y quiere que abandone el programa, objetivo que intenta cumplir haciendo comentarios que fastidian a Nicole y desenmascaran su parte mala.

El último disgusto que ha sufrido Luli es enterarse de que, según ella, su enemiga le ha cortado el pelo mientras dormía. Adriana se ha enterado de los comentarios por otras personas y ha negado haber hecho algo de eso: no se le habría ocurrido nunca hacerlo. Después de tanto dudar, Luli ha preguntado a Oriana si había sido ella la culpable y esta se ha alterado porque la han culpado de algo que tampoco había hecho. Decía que Nicole le caía bien, pero igual este acontecimiento cambia las cosas...

Respecto a la relación con Tony, ella ha estado susceptible y llorona estos dos últimos días, y el participante ha dicho que se estaba cansando de la situación y que se le estaba culpando de cosas en las que él no había tenido nada que ver. Si las cosas ya no estaban bien entre ellos, la entrada de Oriana sólo está haciendo crecer las dudas en Luli y la poca paciencia en Tony, quien intenta no saltar pero siempre acaba enganchándose a discutir con su exnovia.