Cada semana, los tríos que han sido nominados y no han conseguido el indulto del público se enfrentan a una prueba física como última oportunidad para salvarse de la expulsión. El equipo que no logra ganar tiene que abrir un sobre en el que pone si el expulsado es una persona o por el contrario tiene que abandonar la pareja. El trío que perdió la prueba fue el formado por Luli, Tony Spina y Hernán Cabanas. Nicole era la elegida para decidir quién se marchaba: después de un rato pensándoselo y soltar un discurso para que todos pensaran que era una pobre víctima, dijo que elegiría según el corazón le dictase y se acercó hacia Tony. Hernán se lo esperaba, pero aun así se enfadó porque durante toda la semana Luli y Tony habían acabado con la relación y él había estado apoyándola en muchas ocasiones, por lo que tenía la esperanza de quedarse en el Reality.

Cuando Hernán iba a despedirse de sus compañeros, Diego Val le pidió permiso a Karla para hablar. Comentó que se sentía un lastre en la casa debido a la fractura de su pie ocasionada por un clavo, y no tenía intención de acabar con ninguna pareja ni de entorpecer a sus compañeros en las pruebas. Preguntó si podía irse él y que a cambio Hernán se quedase en el nido. Todo el mundo se quedó perplejo al oír estas palabras, puesto que es un gran gesto dejar tu puesto en un reality show al que acudes para competir. Cabanas no se lo creía y se puso a llorar mientras todos se acercaban a darle un abrazo a Diego. Finalmente, Karla dijo que sí que podían hacer eso, y dio tiempo a los participantes para que se despidiesen de él.

En muchas ocasiones, los concursantes expulsados reingresan a Amor a prueba. Quizás esta demostración de compañerismo y buen corazón ayude a Diego para que lo vuelvan a meter cuando la recuperación de su lesión lo permita. Estos hechos se producen para que nos demos cuenta de que competitividad y compañerismo pueden convivir perfectamente dentro de las personas, y hay que saber en cada momento cómo actuar. Esperamos que Diego se recupere pronto, su estancia ha sido muy agradable para todos los compañeros.

Esta decisión perjudicará mucho a Luli, ya que, junto a Liz, Hernán era uno de sus mayores apoyos en la casa, y ahora mismo no quiere ni dirigirle la palabra por cómo se ha comportado. Esto es un juego, y cada acto tiene sus consecuencias...