Susana Díaz, socialista y presidenta de la Junta de Andalucía, visitó el programa de ‘La Sexta Noche’ donde fue entrevistada por los colaboradores habituales.

Susana Díaz comenzaba la entrevista asegurando ser consciente de su responsabilidad para con Andalucía, donde “puedo demostrar que pueden hacerse las cosas de otra manera” con respecto al resto del país. La actual presidenta de la Junta, hablaba también sobre las posibilidades de presentarse para las primarias de su partido, que tendrán como finalidad designar a aquél o aquella que se postulará como candidato a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales. Díaz se describía como una persona “muy fiel a su partido” por lo que dice apoyar a su secretario general, Pedro Sánchez, al considerar que España atraviesa un momento muy difícil y que, por tanto, lo último que el PSOE debería hacer es preocuparse por cuestiones internas.

Pues, según Susana Díaz, lo que realmente preocupa al partido es la situación de los ciudadanos.

La presidenta de Andalucía habló sobre Izquierda Unida, con la que gobierna en coalición, y, ya de paso, para no romper la tradición, arremetió también contra Podemos. Díaz acusaba a IU de estar más preocupado de la confluencia con Podemos que del gobierno de Andalucía, y aseguraba también que está convencida de que “su próximo gobierno será en solitario”.

Acusaba a Podemos de haber dividido a la sociedad, al utilizar el término “casta”. Susana Díaz afirmaba que ella pertenece a una “casta de fontaneros y que está muy orgullosa de ello”. Como que no quiere la cosa, arremetió contra Pablo Iglesias, tildándolo, indirectamente, de ejercer el autoritarismo dentro de Podemos.

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Sobre la beca de Íñigo Errejón, debo decir que se acusó la falta de rigurosidad periodística dentro del programa, pues la UMA ya ha afirmado, tras realizar una comisión de investigación, que no se han encontrado irregularidades en el trabajo realizado por el politólogo. Sin embargo, los colaboradores preguntaron a Susana Díaz sobre este hecho, y la presidenta aprovechó para afirmar, no sin cierto cinismo implícito, que “algunos decían que eran diferentes”, sin que nadie le rebatiera dicha cuestión.

Susana Díaz respondió también acerca de la espinosa cuestión de los ERE en Andalucía. Afirmó que confía en la inocencia de los imputados, Chaves y Griñán, pero que, sin embargo, “no pondría la mano en el fuego por ellos”. Además, Díaz explicaba que la justicia es algo que ella respeta por encima de todo, aunque eso no fuera bueno para el PSOE.

La actual presidenta de Andalucía reconoció que en el territorio andaluz existe un grave problema de desempleo, pero que se está trabajando en ello, al igual que en sanidad y educación, pese a que en Andalucía, comparada con otras zonas de la península, ha sido uno de los lugares en los que menos se han recortado estos servicios, alrededor de un 5%.

Justificó asimismo los elevados impuestos en Andalucía, afirmando que “el que más tiene, debe pagar más”.

Con respecto a la polémica que gira alrededor del medicamento para la Hepatitis C, Susana Díaz afirmó que lo que hace falta es la “intención política”, que la sanidad no debe negársele a nadie ni debe ser motivo de especulación.