Kiko Rivera se ha sincerado con sus compañeros dentro de la casa y ha contado confidencias de su familia. Todos los concursantes lo han escuchado con gran atención, e incluso Ares ha mostrado algunas lágrimas y Belén Esteban se ha mantenido callada. Van pasando los días y por fin el hablar entre los compañeros se ha vuelto algo cotidiano. Ya con Olvidos fuera de la casa, parece que los concursantes retomaron una convivencia más pacífica y han comenzado a hablar entre ellos. Entre estas conversaciones ha sido Kiko Rivera quien ha dado la nota, contando intimidades de su familia que antes no se habían dicho.

El hijo de la Pantoja habló de su padre.

Si que a Kiko lo hemos visto hablar de su madre en más de una ocasión y más aún considerando por el último mal trago que está pasando la cantante. Pero de su padre, en contadas ocasiones. Esta vez Kiko ha contado a sus compañeros de encierro que su padre unos meses antes de morir, había conseguido, después de una larga batalla la custodia de sus dos hermanos mayores. Que para él era todo un logro porque no había nada más grande que tener a toda la familia junta.

Kiko contó que Pozoblanco iba a ser la última corrida de su padre, ya que quería retirarse para criar a sus hijos. También contó cómo se sintió su madre al quedarse viuda con 28 años y un hijo de 7 meses. Confiesa que todo hubiera sido muy diferente, ya que se hubieran criado los tres hermanos juntos y eso es lo que le hubiera gustado a él.

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Las confesiones no quedaron ahí, ya que Kiko también contó que vivió de manera muy especial cuando su hijo cumplió los siete meses, la misma edad que tenía él cuando su padre murió. Kiko contó que en ese momento comprendió como se tuvo que sentir su padre cuando estaba en el hospital.

Además también tuvo una conversación con su gran amiga, Belén Esteban, donde le contó algunos detalles de su relación con Alberto Isla, el ex-marido de su hermana Chabelita. El hijo de la Pantoja dijo que siempre quiso ayudarlo y que, de hecho, le dio trabajo, pero viendo luego como era, no quiso saber nada de él. De hecho, le dio la guardia y custodia a su hermana porque se desentendió totalmente de su sobrino. Los concursantes se han mantenido atentos a las confesiones de Kiko que después de hablar de sus "aventuras" de la noche, verlo tan sensible ha humanizado la casa por unos momentos.

Kiko Rivera también contó como se siente desde el ingreso a prisión de su madre. El concursante ha dicho que para él es lo más duro que ha vivido en la vida. Él se siente muy unido a ella y, el no poder abrazarla ni hablar con ella, para él se ha hecho insoportable.