Yo no soy tonto, es el slogan del que Media Markt hace gala a la hora de anunciarse, tanto en las televisiones como en los folletos que todos recibimos en nuestros buzones. Hay que reconocer que quienes diseñan sus campañas promocionales son unos genios del marketing. Divierten con los anuncios que crean, introduciendo en ellos a actores que interpretan a clientes encantados con sus compras. O metiéndose en la piel de rostros muy conocidos del cine o de las series, como el de Sylvester Stallone o George Peppard -el Hannibal Smith al que le gustaba que todos los planes salieran bien-.

Todos recordamos esas campañas míticas, a las que ahora se suma otra que no tiene menos calidad que aquellas.

En la nueva propuesta se unen los tres Reyes Magos con el actor y presentador Arturo Valls y el resultado no puede ser más hilarante. Con la rapidez que caracteriza a los anuncios de la marca, un reportero se queja, en uno de los centros desde donde retransmite, de que hay unos señores que quieren pagar su compra con incienso y mirra. Esto deja descolocado tanto a quien lo cuenta, micrófono en mano y cámara detrás de él, como a un Arturo Valls que se encuentra en plena conexión en un supuesto programa en directo. El presentador no puede evitar el elocuente comentario gestual, con expresión de extrañeza ante lo que está ocurriendo, que indica con los dedos de su mano lo fumados que parecen estar.

No es la primera vez que Arturo protagoniza un anuncio de esta cadena de venta de películas, aparatos de electrónica y electrodomésticos.

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Ya lo ha hecho en otras ocasiones, y se le ha podido ver en los spots de Televisión o en los faldones de distintas webs de Internet. Pero tal vez este sea el mejor de todos cuantos hayan contado con él para promocionarse. Su simpatía, su naturalidad y su carisma arrasan. Lo demostró cuando fue reportero de Caiga Quien Caiga y lo demuestra cada tarde en el concurso, ¡Ahora caigo!, donde hace gala de un desparpajo que anima a los concursantes y a los espectadores en sus casas. Y en los cortes publicitarios también consigue obtener nuestras sonrisas cuando se emite ese anuncio anacrónico que mezcla, con todo el ingenio posible, a los Reyes Magos con la tienda antes mencionada.