Isabel Gemio ha dicho a la Revista Hola que siente dolor porque su hijo empeora cada día. La presentadora conducirá el 27 de diciembre una radio maratón de 16 horas para recaudar fondos para investigar las enfermedades raras.

Seis años después de crear la Fundación para la investigación de las distrofias musculares y otras enfermedades raras, Isabel Gemio hace balance y pide una mayor ayuda a empresas y organismos estatales, y el 27 de diciembre se pondrá al frente en Onda Cero de una radio maratón, de 16 horas por las enfermedades raras, con el fin de recaudar fondos para su proyecto solidario. Isabel tiene el rostro radiante y coincidimos en que, a pesar de los pesares, nunca puede faltarle la sonrisa.

Es muy importante sonreír al mundo, dijo la locutora y presentadora.

El balance que hace de estos seis años de su fundación, es que el sentimiento es ambivalente. Por un lado, haber llegado hasta donde llegó atravesando la dura crisis, le hizo mirar al futuro con optimismo. Pero por otro lado, cuando los familiares y los enfermos le preguntan ansiosamente si se ha descubierto algo nuevo contra este tipo de enfermedades, pues la respuesta es "no" de momento. Si no se sigue investigando, no llegaremos nunca a buen puerto, sentenció Isabel Gemio.

Obviamente que Isabel Gemio vive doblemente esto de las enfermedades por su propio hijo. Ella comenta que todos los que nos levantamos por las mañanas y sabemos que en el mundo entero no hay nada que cure la enfermedad de un ser querido tenemos la esperanza puesta en la investigación, en que algún día recibamos una buena noticia.

Vídeos destacados del día

Los familiares, lamentablemente, se sienten enfermos tanto como el paciente, porque estas enfermedades son invalidantes y tan crueles que las sufre todo el entorno del enfermo. Cuando ves que tu ser querido tiene dificultades para hacer tantas cosas cotidianas, evidentemente, sufres mucho. Pero a ellos, hay que trasladarles siempre lo mejor.

Públicamente procuro no enseñar mi vulnerabilidad porque la tengo, soy una persona muy sensible y muy vulnerable. Pero tengo que ofrecer lo mejor de mí, mi mejor cara al mundo y un sentimiento de agradecimiento. Hay muchas familias que lo pasan peor que yo, ni tan siquiera pueden atender a sus enfermos como les gustaría. Porque yo puedo seguir trabajando, tengo salud, personas que me ayudan, y no puedo quejarme. He pensado en todo lo bueno que me rodea, que es mucho.