Solange Knowles, cantante, modelo y también diseñadora se casó con Alan Ferguson, el productor Musical, en Nueva Orleans y una de las excentricidades de la boda ha sido que los novios fueron desde el hotel donde se encontraban juntos hasta la Iglesia en bicicletas pintadas de blanco preparadas para la ocasión. La bicicleta de la novia llevaba una cesta delante con el ramo nupcial.

La boda se celebró en la Iglesia del French Quarter en Nueva Orleans, fue una boda sencilla y llena de amor, más que nada una celebración de boda familiar e íntima. De hecho los invitados no llegaban a 200 personas entre las cuales se encontraba Beyoncé, pese a los rumores que circulaban que debido a la pelea que había tenido Solange con el marido de Beyoncé, Jay Z, dentro de un ascensor en el cual llegaron a las manos. Por ello no se sabía si su hermana asistiría, y aún menos su cuñado. Pero así fue, toda la familia se reunió para tan magnífica celebración, desde el hijo de Solange, Jules, que nació fruto del primer matrimonio de la novia con Daniel Smith, hasta la pequeña Blue Ivy, hija de Beyoncé y Jay Z.

Todos los invitados asistieron vestidos de blanco. La celebración se realizó con una fiesta en la misma calle con música en vivo. Y también fueron sencillos los vestidos que vistió Solange para la ceremonia. Dos de los trajes fueron diseñados por “Kenzo” y la novia pidió expresamente que ambos trajes fueron sencillos, de hecho el primero no era un vestido, Solange vistió un mono para poder ir en bicicleta hasta la Iglesia. El mono que lució era simple y destacaba por su escote y una capa que le cubría los hombros. El vestido que se puso para dar el “sí quiero” era de una tela sencilla que destacaban dos brazaletes dorados. La novia aún lució dos vestidos más, es que al ser sus segundas nupcias quiso lucir todos los modelos que pudo, así es que cuando salió de la Iglesia, se puso otro, que se volvió a cambiar luego para la celebración final. Hasta el novio también iba de blanco, lucía un traje sin corbata de Lanvin y zapatos negros con la punta dorada.

Sí que comenzó siendo una boda sencilla pero finalmente terminó siendo un espectáculo, debido a que la celebración se realizó en la misma calle, se unió mucha gente y terminaron tanto la pareja de recién casados como los invitados desfilando por las calles de la ciudad con bengalas.