Primero fue el calvo de la Lotería, como se conoció cariñosamente al británico Clive Arrindell, quien protagonizó el famoso anuncio durante ocho años desde 1998. Las Navidades pasadas el spot también fue un hito, pero para desgracia de su director, Pablo Berger, responsable de dos joyas de nuestro cine como Torremolinos 73 y la versión muda de Blancanieves, el hito se volvió en contra, ya que fue motivo de burla debido a su tono desacertado y a sus momentos ridículos, con una Montserrat Caballé aterradora y un Raphael dando un toque final que fue la guinda que destrozó el vaso.

Pero este año la Lotería vuelve a tener la altura que alcanzó en los míticos años del calvo, dejando las caras conocidas de 2013 a un lado y centrándose en unos jugadores anónimos a los que ya todos conocemos.

Un bar, un cliente que este año no ha comprado su participación y unos décimos premiados son los protagonistas. Ese cliente, dolido y arrepentido de no haber adquirido su lotería anual es empujado por su mujer a felicitar a Antonio, el camarero de toda la vida, que ha tenido la suerte de ser premiado con el Gordo. Cuando baja, por supuesto, todo el bar está de celebración pero lo que el cliente no sabe es que pronto él se va a unir a la fiesta.

Dirigido por Santiago Zannou, quien ya nos tocara la fibra sensible con El truco del manco, logra una vez más ponernos el corazón en un puño y sacarnos hasta una lagrimita. Ahora todos queremos a Antonio, todos queremos ser clientes de ese bar, que existe, que está en el madrileño barrio de Villaverde Alto y que ya ha agotado, de verdad, las participaciones de Lotería que les han llegado.

Vídeos destacados del día

El anuncio ha tenido tanto éxito que la gente ha acudido en masa al establecimiento donde se rodó para comprar, ellos sí, el cupón que el cliente no compró. Y los dueños están encantados, no solo por ese motivo sino porque los vecinos del barrio también entran a preguntar por el rodaje y aprovechan para tomarse algo. El negocio lleva funcionando cuatro décadas, esta última en manos del matrimonio colombiano que ahora lo regenta y que han sido los primeros a los que este año en que les ha tocado la Lotería.

Un acierto, sin duda, la apuesta por un anuncio sencillo, como antaño, que apela de nuevo a las emociones, y que ha cambiado la música, bien sea a modo de banda sonora para cubrir bonitas imágenes, o una canción entonada de manera más o menos acertada por famosísimos rostros del mundo del espectáculo, por una historia donde lo que cuenta es la amistad y el compañerismo. Siempre se ha dicho que quien mejor te entiende es tu camarero, y si le cuentas tu vida en la barra de su bar, ¿cómo no va a ayudarte cuando se presenta la ocasión?