Seguramente no se les ha ocurrido solitos; incluso me atrevería a decir que ese soplo de aire fresco al mundo del "basurity show" ha sido fruto de la inspiración de sus detractores más que de sus seguidores. Me explico, primero fue Gran Hermano, un programa que a día de hoy es todavía biblia y pilar ideológico de la cultura "poligonera" de este país. Pero esto no terminó aquí, a día de hoy el gran "spanish dream" cuenta con cada vez mayores alternativas engrosadas en base a otras grandes bazofias televisivas como Mujeres y hombres y viceversa, este programa, a pesar de tener tantos detractores como seguidores, sigue siendo líder de audiencia en las tardes de nuestro país. Pero esto no es de extrañar, el nuevo opio del pueblo cuenta con un gran cóctel explosivo de machismo metrosexual, altas dosis de postureo nihilista, y la guinda del pastel, lo que más pone sin duda a la audiencia: chonis orgullosas de serlo. Todo muy bien vendido eso sí, dos principitos chulitos pero sensibles que desde un trono escogen a una princesita digna de su hermosura, y si van sobrados de tiempo, también de su corazón.

Menos mal que en pleno progreso, la opinión de la gente también cuenta y a raíz de las críticas al machismo inherente al programa, decidieron que ellas también podían sentarse en el trono.

Pero claro, estoy no terminó ahí. Tanta superficialidad, tanta "choni" vestida de "Channel" y tanto "cani" en zapatitos de charol sin calcentines y con los pantalones remangados, nos hicieron llegar a la conclusión de que todo eso sobraba y que teníamos que dar un pasito más allá. ¿Por qué no dejarlos a todos desnudos en una isla, así como sus papás los trajeron al mundo? Así tendremos lo mejor y lo peor de cada programa con el plus de que una legión de cuerpos al aire venden más que cualquier otra cosa. Hemos creado un monstruo señoras y señores, bienvenidos a Adán y Eva, primer capítulo del "Génesis" , y al mismo tiempo preludio del "Juicio Final" de nuestra parrilla televisiva. El "postureo" ha muerto, larga vida al "postureo".