Con Antonio David, Olga y la hija de la pareja Lola de dos añitos, vive Rocío Flores desde el verano de 2012. Concretamente el 19 de julio de 2012, ese día se produjo una tremenda discusión entre Rocío Carrasco y su hija Rocío Flores. Según allegados estuvo motivado por el mal uso que en opinión de su madre Rocío Carrasco, hacía su hija de las redes sociales. Pero fuera lo que fuese lo que encendió la discusión entre madre e hija, su hija se refugió en la casa de su padre Antonio David Flores junto a la segunda esposa de este y a su media hermana y le solicitó que, por favor, hiciera lo posible para no volver más a la casa de su madre y de Fidel que está en una urbanización en las afueras de Madrid.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Televisión

¿Qué ha sucedido entre madre e hija realmente para que la joven decidiera no volverle a ver más en su vida? ¿Qué fue lo tan terrible que Rocío Flores decidiera irse a vivir con su padre? ¿Es acaso la pareja de su madre al que no toleraba más? ¿Rocío Carrasco atendía realmente a su hija como debía o pasaba de ella por atender a su pareja? ¿Cómo es que madre e hija no se han reconciliado aún, a pesar de haber pasado dos años y medio? ¿Es que acaso no le interesa su propia hija? ¿Prefiere perderla y estar con su pareja? Una madre jamás dejaría ir a su propia hija del nido, pero parece que a Rocío Carrasco no le va ni le viene.

Sobre estas preguntas, ni David ni Rocío han querido hablar de este tema. Apelando al derecho de intimidad de la menor en aquel momento. Si bien ambos padres quieren mucho a Rocío, parece que su madre no lo ha demostrado. Hoy por hoy, Rocío Flores ha festejado hace unos días atrás sus 18 años con su padre, la esposa de su padre llamada Olga a quién Rocío Flores le llama mamá y su media hermana Lola y su hermano David. La joven siempre ha dicho que su abuela Rocío Jurado siempre fue, es y será su modelo a seguir. Mientras tanto no quiere ser ni personaje público como lo es su familia, si tiene la intención de irse al extranjero a estudiar y alejarse así de los medios televisivos que pueden llegar a acosarla.