Jennifer Lawrence ha hablado. Un mes después de que se hicieran públicas unas fotografías suyas desnudas, filtradas en la red por unos piratas informáticos, ha roto su silencio. La actriz estadounidense, de 24 años, por fin se manifestado, desde que el pasado 31 de agosto salieran a la luz estas imágenes, tanto de ella como de otras famosas, como Kirsten Dunst, Vanessa Hudgens o Kim Kardashian entre otras.

En un primer momento, Lawrence pidió insistentemente a través de sus abogados que la policía persiguiera y detuviera a los culpables, los hackers. Quería emitir un comunicado, pero señala que cada vez que intentaba escribir, lloraba o se enfadaba.

Intentaba escribir una disculpa, pero se dio cuenta que no tenía nada por lo que pedir perdón. Afirma que esas fotografías las realizó cuando estaba involucrada en una relación de cuatro años que tenía lugar a distancia, por lo que tenía que elegir entre que su novio "viera porno" o la mirara a ella desnuda.

No obstante, el FBI está investigando la filtración de las fotos, y se cree que fueron robadas del servicio de almacenamiento virtual de Apple. Ahora se siente preparada para hablar de cómo le afectó esa situación; la actriz declara que pasó mucho miedo porque no sabía cómo eso podía afectar a su carrera. Pero que no llorará más por ello, pues no puede dejar que su felicidad dependa de que capturen a los culpables, puesto que esto podría suceder o no, y que ahora necesita encontrar su propia paz.

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A pesar de esto, sigue recalcando que la ley recaiga sobre los que se han lucrado con sus fotografías, e indica que tanto la ley como nosotros debemos cambiar. La abogada Martin Singer, que representa a los Famosos afectados por el escándalo, amenaza también con demandar a Google por no haber eliminado las imágenes y lucrarse con su difusión. La actriz de "Los juegos del hambre" declara que aunque sea actriz, ella decide cuándo quiere mostrar su cuerpo, ya que el hecho de que sea una figura pública no quiere decir que tenga que soportar este tipo de cosas.

Lawrence defiende que es su cuerpo, y debería ser su elección mostrarlo o no; el hecho de que eso no se respete es totalmente asqueroso. También dice que esto "no es un escándalo, sino un crimen sexual, una violación sexual". Por último, indica que también son culpables los que han buscado las fotografías por la red, pues están perpetuando la agresión sexual, y que debería darles vergüenza hacer algo así, ya que ella no les dio permiso para ver su cuerpo desnudo.