Hace diez meses, la actriz española y vedette Lina Morgan, fue ingresada tras un empeoramiento de su estado de salud, en el Hospital Beata María Ana de Madrid. El pasado jueves 25 de septiembre, la noticia de que la artista había muerto a los setenta y siete años de edad, corrió como si de un virus muy contagioso se tratara, tanto por Internet como en las redes sociales. Como no, esta "muerte", como ya viene siendo una mala costumbre, provoco infinidad de comentarios de muy mal gusto.

Pese a que no se tardó en desmentir la falsa noticia de la muerte de Lina Morgan, el Twitter fue colapsado por cientos de mensajes que daban las condolencias a la familia.

Lina no está muerta. Tras diez largos meses, su mejoría ha llevado a los médicos que la trataban en el Hospital madrileño Beata María Ana, donde se encontraba ingresada, a darle el alta médica. La actriz que por una cuestión de nuevos cuidados por su enfermedad crónica, ha sido trasladada a la residencia Los Nogales donde descansará y será cuidada como necesita, hasta que su casa sea acondicionada para poder volver a ella.

La actriz protagonista de películas como La tonta del bote, Dos chicas de revista, Soltera y madre en la vida, y de obras de Teatro como Vaya par de gemelas, El último tranvía o Celeste no es un color entre muchas otras, "ha comprendido que es necesario colocar algunas cosas y hacer una limpieza específica en su casa para que pueda volver a ella", según ha declarado Daniel Pontes, hombre de confianza de la artista.

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Daniel también ha mostrado su indignación contra el bulo propagado por la red de la muerte de la artista. El mismo ha confirmado que Lina puede andar ayudada por alguien y que puede hablar sin la cánula. Ella es muy consciente de todo lo que pasa a su alrededor y desea volver a su residencia lo antes posible en cuanto ésta esté adecuada para su comodidad, según declaraciones de Pontes.

Lo que resulta algo bochornoso por no decir muy incómodo no sólo para los fans, si no para los familiares, amigos y demás seres queridos, es que Lina Morgan no es la primera a la que las falsas noticias han dado por muerta y creo que por desgracia, no será la última. La duquesa de Alba, Juan Rossell, Peret, Karina, incluso hasta el propio David Bustamante, son algunos de los famosos que han tenido que leer su propia muerte en Internet siendo completamente falsa la noticia.

Pese a que la resurrección se trata más de un acto religioso, está claro que en pleno siglo XXI, el exceso de información hace que la desinformación sea aún más peligrosa.

Lo peor es que este tipo de noticias, por tratarse de celebrities, corren como la pólvora convirtiéndose en virales que más que contagiar, cansan y demuestran que en el progreso hay un factor llamado X que no se nos escapa sino que actúa libremente matando en vida a personas que no están muertas. ¿Es esto la revolución de las máquinas? ¿O más bien la ignorancia extrapolada a una nueva potencia aún no especificada? Desde aquí sólo desearle a Lina Morgan una pronta recuperación y que viva muchos, muchos años más. ¡Adelante Lina!