Robin Williams ha sido encontrado muerto por los equipos de emergencia en su casa de Tiburón (California) con claros signos de haberse suicidado. Padecía de hace años una depresión y combatía su adicción a las drogas. Pese al aviso a emergencias cuando llego el personal sanitario nada se pudo hacer para reanimarle. Con el muere un personaje que hizo llorar a partes iguales dando siempre ese punto de humanidad incluso en el corazón mecánico de su Hombre Bicentenario.

Hoy ha desaparecido parte del paisaje que nos rodea. Las películas lejos de ser un entretenimiento de tarde de domingo, forman parte de nuestro mundo. Antes de aparecer la televisión las comadres discutían en las tiendas sobre la vida de tal vecina o que ha hecho la otra; hoy en la peluquería, ese sustituto más festivo y menos cansado del fregadero público, se discute sobre personajes de series o directamente de películas. Esas historias son muchas veces más reales que la vida, y muchos personajes se incorporan a nuestras vidas, a veces como ejemplos y otras como pesadillas.

Robin Williams era un actor que encarno personajes atípicos. Conreó todos los géneros, aunque su aspecto de buena persona también lo encasillo a un tipo concreto de personaje. Por encima de todo era un payaso, figura que mostro en todas sus comedias e incluso en los dramas. Pícaro encarnaba normalmente el personaje que todos querríamos ser en la vida pero que no nos atrevemos. Personajes polémicos, con convicciones claras y determinación pero al mismo tiempo dúctiles, esas personas que consiguen sus objetivos con imaginación, sutileza y perseverancia.

Tuvo la suerte de hacer películas emblemáticas, no tanto por ser hitos de la historia del séptimo arte, sino por acercarnos historias que han marcado a sus espectadores. Todos hablan de la "Sra. Doubtfire", "Good Morning Vietnam" o "los Poetas Muertos" pero a mí me gustaría hacer mención de "Despertares". Esta película sobre un grupo de desahuciados y de un médico que no cree en su intuición, y gracias a su perseverancia los vuelve otra vez a la vida, con todo lo que comporta, aunque fuese por poco tiempo; es un canto a lo que realmente es la vida: sencillamente un corto despertar que hemos de aprovechar, que vale la pena luchar incluso para casos perdidos y que no hay enfermos sino personas que quieren vivir.

Adiós Robin Williams. Nosotros te conservamos en películas; aunque tú no fueras exactamente la persona a quien interpretabas, algo de ti había en cada uno de ellos. Buen viaje a donde vayas.