La Violencia de género es una lacra, lo ha sido en el pasado y según parece por las declaraciones de algunos descerebrados lo va a ser en el futuro y por muchos años. Hace no mucho tiempo, la actriz de cine para adultos Christy Mack subió a Twitter una serie de fotos en las que mostraba el resultado de la última paliza que había recibido de su ex-pareja Jon Koppenhaver, luchador de artes marciales mixtas conocido en el circuito como War Machine.

Por lo que la joven actriz relata en su cuenta, los hechos incluirían golpearla, obligarla a desnudarse y ducharse frente a él mientras la amenazaba con violarla, usar un cuchillo para cortarle si pelo y luego apuñalarla.

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Entre los "logros" de este angelito se incluyen dieciocho huesos rotos y la perdida de varios dientes, aparte de las lógicas y esperables contusiones de cualquier agresión física.

Lo increíble del asunto, y el momento en el que lo que podría ser un suceso lamentable pasa a convertirse en un circo, es que las redes sociales no solo no han condenado en bloque tremenda paliza (apuñalamiento incluido) sino que además la justifican y relativizan con frases tan afortunadas como "todo el mundo merece un trato justo" (muy de acuerdo, pero entiendo que esta persona insinúa que una investigación por la paliza no es un trato justo) o "no conocemos todos los hechos" (¿alguien me explica cuáles son los hechos que justificarían semejante paliza? Él es un luchador de MMA, no creo que temiese por su vida y decidiese defenderse con un cuchillo).

Siempre se ha oído que existen denuncias falsas. Siempre se ha oído que en algunos casos la justicia exagera y se excede en determinadas denuncias que distan mucho de ser más que una pelea entre dos personas que, por propia definición de pareja heterosexual, tiene a una mujer y a un hombre implicados.

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Pero creo que hay un límite en lo que puede llegar a pasar en una de esas peleas para que la frase "no conocemos todos los hechos" deje de tener sentido siquiera. Tenemos que empezárnoslo a mirar.