Todas las películas necesitan un componente mayor o menor de romance, de la misma que necesitan acción o intriga. Sencillamente son partes de la vida y las queremos ver en el Cine como parte de la fantasía que este siempre representa, ese pequeño espacio en el que nos olvidamos por un rato de nosotros mismos para ser un poco otras personas, una especie de vacaciones de uno mismo.

El problema es que en muchas cintas no existe espacio para el típico romance entre un hombre y una mujer, por ejemplo en una película bélica sobre la Segunda Guerra Mundial, donde no solía haber mujeres fuera de los oficios de enfermera y similares, o en un drama carcelario, donde las mujeres y los hombres están en instituciones penitenciarias diferenciadas.

Por supuesto, existe la posibilidad del romance homosexual, pero a Hollywood no le gusta mezclar ese tipo de historias en sus muy respetables historias sobre curtidos y duros presos o sus muy patrióticas batallas matando japoneses o nazis.

También existe la posibilidad de que el héroe sea una persona tan casta y pura o tan ocupada que sencillamente no tenga tiempo para conocer a personas del otro sexo, con lo que sencillamente las posibilidades de introducir una trama romántica y heterosexual se escapan de las posibilidades del guion. Para este tipo de historias se recurre a lo que se conoce como "bromance". Se trataría de una amistad enormemente cercana entre personas del mismo sexo, respetable por más que tenga ciertos componentes muy cercanos a la homoerótica, especialmente en el caso de las mujeres.

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En cierto sentido consiste en recurrir a la amistad cuando no tenemos tiempo en el guion para el sexo.

Este sería el caso de la última película del Capitán América. En ella vemos la relación muy cercana entre Falcon y el paladín tricolor, llegando a momentos en los que casi parece que vayan a besarse de lo unidos que están por sus experiencias pasadas en la guerra. Incluso se introducen ciertos códigos narrativos reservados a las parejas o a las madres como "hacerle el desayuno" al héroe. Por el otro tenemos el caso del propio Capitán América con otro de los personajes, némesis de la historia, que antes era su viejo amigo muerto y al que le rescataron y lavaron el cerebro. Al final de la película, el Capitán América se deja pegar por él diciéndole que no le golpeará siendo su amigo y, mágicamente, el lavado de cerebro desaparece. Este es un tipo de escena muy típica del cine de fantasía y suele producirse entre el héroe y su amada. Al final esta va a ser una película romántica y todo.