Chabelita es una joven con ganas de llamar la atención a quien se le cruce y si puede dar de qué hablar, mucho mejor. Está rodeada de gente que solo quiere aprovecharse de su fama para acercarse a ella y hablen en este caso, de "su nueva conquista llamada Alejandro" .

Primero fue Alberto Isla quien dejó embarazada a Chabelita para asegurarse que luego tendría cabida en la Televisión como pareja de una famosa. ¿Qué más quería el joven? No estudia, no trabaja pero se imaginó quizás yendo a diferentes platós o haciendo entrevistas exclusivas para señalarlo como famoso por ser pareja de la hija de la Pantoja y hermana de Kiko Rivera Pantoja.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Telecinco

Después del nacimiento del bebe, hubo una serie de persecución periodística, para saber si la parejita realmente estaba enamorada y si todo iba viento en popa. Pero los periodistas no se cansan de meter cizaña, amén que algo pueda ser verdad.

Hoy mientras Alberto Isla aboga que la madre de su hijo no se ocupa de él como madre dejándolo al cuidado de Dulce o de alguna amiga en la casa. Observa que Chabelita no anda por los rincones llorando y suspirando por él. Lo que le despierta rabia y bronca y más que la imagen de él ha quedado por los suelos como padre.

Hoy Chabelita, sale y se divierte como cualquier joven adolescente aunque sea madre. Ha ido a varios recitales e inclusive a apoyar a su hermano Kiko como DJ en una discoteca, y es allí, donde han captado las cámaras de televisión y fotógrafos Chabelita dándose un beso con un joven llamado Alejandro.

Según las malas lenguas, dicen: que Alejandro tiene novia, que mientras hacían el montaje para la prensa y para dar celos a Alberto Isla, padre de su hijo, le enviaba mensajes a su novia.

Vídeos destacados del día

¿Por qué hacer tanto teatro barato frente a las cámaras de televisión y a los que allí les fotografiaban? Creemos que como joven, se pueden cometer muchos errores y tratar de subsanarlos, pero parece ser que esta joven rebelde, caprichosa y consentida niña necesita de alguna forma ser más popular que su madre como sentenció una vez.