Hay series que sencillamente cambian lo que uno entiende por serie de Televisión. No echan a las demás del mercado, porque las buenas series no reducen el mercado sino que, por el contrario, lo amplían hasta mostrar un horizonte que ni siquiera sabíamos que existiera. Hace unos años "Black Mirror" causó con solo seis capítulos este efecto. Fue el equivalente a series como "La dimensión desconocida" para la generación Y más tardía y la generación Z más precoz.

De pronto nos encontramos con que la televisión nos mostraba los riesgos de nuestra sociedad actual y de las futuras posibilidades de la sociedad tecnocentrista y ultratelevisiva que la generación anterior nos estaba legando.

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  • Generación de opiniones de masas a precios de saldo, cuando no directamente coste cero.

  • La sublimación de la conciencia individual en beneficio del entretenimiento colectivo.

  • Destrucción de la propia identidad en los laberintos de la tecnología.

Son algunas de las cuestiones que todos teníamos guardadas en un bloc mental de preocupaciones que realmente nunca mirábamos, solo sabíamos que estaban allí y que, posiblemente, alguien se ocuparía por nosotros.

En lo que se tardaba en dar una vuelta al reloj el minutero, se nos mostraba las consecuencias de nuestros caminos como sociedad de un modo tan exagerado como plausible, un poco como la versión más razonable de las distopías más brutales. Y ese es precisamente uno de los grandes secretos de su éxito, que a pesar de resultar tremendamente desasosegante, resultaba casi adictivo, pues provocaba una cierta catarsis, como las cintas de terror. Ha sido horrible pero estamos bien.

Sin embargo un día desapareció con la misma brusquedad con la que había llegado a nuestras vidas.

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Nadie sabía si las ideas se habían acabado o alguien había decidido que la serie era excesivamente franca para determinados inversores o anunciantes. Desde luego la serie tenía audiencia así que público no sería.

Ahora, han decidido que van a hacer un especial para esta navidad. No sabemos si es el primer paso hacia la tercera temporada o solo un modo de contentar un poquito a los fans. De un modo u otro lo único que podemos hacer es esperar acontecimientos y disfrutar de lo que venga, sea mucho o poco.

Lo que está claro es que es improbable que nos levantemos decepcionados tras verlo.