Sophie Turner ha acabado por dejar atrás todo el dolor que sentía por el odio que los fans le tenían por su personaje en la serie de HBO.

Según la actriz, el odio o desencanto que muchos fans sienten hacia su personaje tiene menos que ver con el propio personaje y más con las debilidades que algunos fans observan al mirarse en el espejo. No es fácil enfrentarse los defectos que sabemos inconscientemente que tenemos y Sansa en muchos casos los refleja, con lo que nos causa el mismo rechazo.

En su opinión Sansa actúa como haría cualquier niña de trece años en una situación como esa, posiblemente de un modo más realista que otros personajes que están más alienados por la situación, como puedan ser Arya o Meñique.

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De hecho, en la entrevista Sophie Turner ha hablado de la actriz que interpreta a su hermana en la ficción, Maisie Williams, y de como los sentimientos de los fans hacia cada uno de sus personajes, adoraban a Arya y odiaban a Sansa, afectaban muy duramente a la interprete en los comienzos, cuando aún era una adolescente.

Con el paso del tiempo ha logrado reconciliarse con su personaje, que ahora es uno de los jugadores clave de Juego de Tronos, al tener en control fáctico de uno de los enclaves estratégicos de Poniente junto a Meñique.

Además ha destacado que le encanta que su personaje sea durante una parte importante de la saga un personaje que sobrevive no actuando abiertamente, sino llegando al siguiente día a la espera de poder recuperar el control de su vida y en última instancia tal vez volver para recuperar lo que fue suyo. Esto hace que su actuación dependa mucho de la expresividad física y muy poco de sus palabras, pues muy posiblemente si abre la boca acabe con su cabeza en una pica. Esto le permite experimentar mucho con sus habilidades en ese campo de la actuación, lo cual es muy valioso.

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Por último, ella misma admite que no es probable que, de no ser parte del equipo de la serie, hubiera sido fan de la serie. La fantasía medieval nunca fue uno de sus intereses y nunca ha leído los libros, en parte porque en la serie no se lo permiten, a excepción de los capítulos en los que su personaje es el personaje desde el que se narra la acción.

Resulta interesante ver cómo viven los actores de esta serie el proceso y cómo algunos personajes encumbran o hunden a los actores que los interpretan por el amor o el odio que generan.

Parece que a veces olvidamos que esto no es más que humo y espejos y que la ficción acaba una vez ha caído el telón.