4

Ayer por la noche todos los espectadores españoles pudieron sentarse delante de la Televisión a presenciar la ajustada semifinal de MasterChef 2, la cual vino recargada de sorpresas y momentos llenos tanto de tensión como de emoción.

Los cuatro candidatos que habían llegado hasta este punto del concurso eran: Emil, con 44 años de edad y realizador de publicidad; Mateo, un joven de 20 años estudiante de Historia del Arte; Vicky, con 31 años y carnicera en paro y, por último, Cristóbal, un alegre camarero de 33 años. Todos ellos han mostrado durante el programa su capacidad de evolución y dedicación en todo momento, así como las ganas de aprender y adquirir nuevos conocimientos sobre la Cocina, su gran pasión.

Los jueces que tomaron las decisiones y los cuales han evaluado los platos de todos los concursantes durante el programa han sido Samantha Vallejo-Nágera, quien está al mando de una famosa empresa de catering, Pepe Rodríguez Rey, cocinero con una estrella Michelin, y Jordi Cruz, uno de los mejores chefs jóvenes de España, con dos estrellas Michelin.

Como en todos los programas transcurridos, los concursantes se enfrentaban a cocinar tres platos en un tiempo determinado y con los ingredientes que se les daban a elegir, teniendo que copiar el plato que se les mostraba pero haciéndolo a su manera, dejando paso a la imaginación y creatividad de cada concursante. Los nervios estaban presentes, puesto que se jugaban el paso a la final.

Lo más sorprendente de la noche vino con la expulsión de Emil, puesto que era quizás el favorito para ganar el premio de MasterChef por su trayectoria en el programa y sus habilidades personales.

Vídeos destacados del día

El candidato afirmaba que en el concurso no sólo contaba el nivel culinario, sino que también afectaban factores como el tiempo, el estado de ánimo, etc.

Ya sólo quedaban tres: Mateo, Cristóbal y Vicky. La carnicera se vio desbordada por los nervios y la presión del momento en las pruebas exteriores, adoptando una actitud que dejaba bastante que desear. Más tarde se justificó y pidió perdón públicamente; sabía que otro comportamiento así podía quitarle las posibilidades de entrar a la final.

Mateo fue el primer concursante que pasó a la final. Como Jordi Cruz decía, parecía que Simba estaba alcanzando al viejo Mufasa (constante comparación entre la evolución de Mateo y Emil, confirmada al verse éste segundo fuera de la final). Estando la situación muy ajustada, Vicky fue la segunda finalista de la noche. Cristóbal agradeció efusivamente al jurado el paso por el programa, tomándolo sin duda como una experiencia enriquecedora y que le había ayudado a progresar muchísimo en los fogones.

Este momento fue probablemente el más emotivo de la noche, tras ver la reacción del finalista más joven al pensar que ya no iba a soportar los ronquidos de su compañero por la noche y saltarle las lágrimas por ello. Por ser el tercer finalista, Cristóbal recibirá una beca que le dará la posibilidad de estudiar en la famosa escuela de cocina Le Cordon Bleu Madrid.

La semana que viene no podemos perdernos el emocionante desenlace: Mateo y Vicky lucharán por el título de MasterChef España, que será entregado por los prestigiosos hermanos Roca. El ganador de la segunda edición obtendrá 100.000€ como premio y la posibilidad de escribir un libro de recetas. Podremos presenciar esta ajustada batalla el miércoles a las 22:30 en la 1. ¡Que no te lo cuenten!