A la hora de intentar camuflar nuestras imperfecciones en la rutina diaria, encontramos muchas complicaciones, especialmente en los tonos que debemos utilizar para ello. Pero si aplicamos los colores adecuados cuando nos maquillamos, podemos conseguir un acabado perfecto y que no sólo nos deje una buena cara, sino que, pueda hacernos sentir mucho más bellas.

El tono de la base de maquillaje y del corrector, en mi opinión, es lo primordial para poder conseguir un buen acabado. ¡Sí, todo depende de los colores! Aunque en nuestra mente nos quedemos y nos centremos en los tradicionales color piel, existen muchísimos y muy variopintos colores en cuanto a correctores; desde el naranja hasta el verde, pasando por tonalidades amarillas e incluso violetas.

Puede parecer sorprendente, pero en los últimos años se ha renovado totalmente el uso del corrector y se han realizado muchas investigaciones, que han dado como resultado nuevos cosméticos con grandes ventajas y posibilidades, y que además, suponen un beneficio para nuestra piel.

Para conseguir un resultado increíble y además seleccionar el color de corrector más adecuado para cada una de nosotras, sólo debemos seguir unos simples pasos:

  1. El primer paso será preparar tu piel y maquillarla de manera uniforme, siempre en el tono más adecuado para ti.
  2. Después, llega la hora de utilizar los distintos correctores: el tono naranja sirve para corregir las ojeras más marcadas y más moradas, y difuminarlas en nuestro rostro. Por el contrario, aplicar un tono verde puede eliminar las rojeces, como pueden ser las pequeñas manchas o marcas de acné. Y finalmente, el amarillo te ayudará a darle el toque de luminosidad a tu rostro, utilízalo en las partes altas de la zona T, para conseguir un mejor aspecto.
  3. Tras la aplicación, el paso más importante de todo buen maquillaje es difuminar, lo que permitirá que el corrector quede más natural, aunque, también puedes utilizar una esponjita para un resultado parecido.
  4. Cuando tengamos la piel del rostro tratada y hayamos aplicado la base de maquillaje y los distintos correctores, podemos fijar estos productos con unos polvos, ya sean con color o traslucidos consiguiendo una mayor duración del maquillaje.
  5. Termina el maquillaje del rostro, con los productos que más te gusten, un toque de colorete, rimmel e iluminador marcarán la diferencia.