3

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que llega para quedarse intermitentemente en la vida de quienes lo padecen, restándoles capacidad para disfrutar de las actividades cotidianas al ser invadidos por el abatimiento y la culpa. La vida sencillamente no les ofrece nada. Abrumados por seguirle el ritmo a estos tiempos modernos, muchos optan por la vía más rápida a la anhelada felicidad.

La pastilla mágica

El Royal College of Psychiatrist del reino Unido explica que “aunque no se sabe con certeza, se cree que los antidepresivos funcionan incrementando la actividad de ciertas substancias químicas cerebrales conocidas como neurotransmisores.

Las substancias químicas principalmente relacionadas con la depresión parecen ser la serotonina y la noradrenalina.”

Los antidepresivos sitúan al paciente en un "estado artificial inducido". Así lo resume la doctora Joanna Moncrieff, del Departamento de Ciencias de Salud Mental de la Universidad de Londres. Efectivamente, luego de varias semanas de ensayo y error en el ajuste de la dosis, cada fármaco amansaría los síntomas del trastorno depresivo a su modo. Al cabo de un tiempo tal vez los pacientes ya no evalúen la muerte como una salida a su desdicha, no obstante a sus vidas les sigue faltando ese ‘algo’ que una pastilla no les puede dar.

Adictos a los antidepresivos

Eventualmente, el paciente deberá dejar de tomar la medicación. La razón principal sería el no poder cubrir su alto costo.

Vídeos destacados del día

Lo que generalmente no menciona el especialista al momento de recetarla son los desagradables síntomas del síndrome de abstinencia, muchas veces comparado con el de la heroína. Tampoco menciona que con el antidepresivo fuera del organismo, el paciente se vería de nuevo, cara a cara, con los fantasmas que le llevaron a tomar la #Medicina. El Royal College of Psychiatrist afirma “La lista de efectos secundarios puede parecer preocupante.” 

Soluciones

Los tratamientos farmacológicos aumentan su efectividad cuando van acompañados de la terapia psicológica adecuada. Aún no han inventado la pastillita mágica que cure los pensamientos y emociones que dan pie a los estados depresivos. Esta es materia de la conducta humana y va más allá de la bioquímica cerebral.

Se recomienda además realizar actividades físicas. Según estudios de la American Psychological Association, “hacer ejercicio puede mejorar la salud mental ayudando al cerebro (…) Las personas físicamente activas tienen menores índices de ansiedad y depresión que las personas sedentarias.” Practicar yoga, asistir a programas de mejoramiento personal, seguir filosofías de vida que promuevan el entendimiento y la aceptación de sí mismo ayudarían a no depender de una pastilla.

  #Psicología #Psiquiatría