Pese a los datos esperanzadores que se desprenden de las palabras de Bonaventura Clotet, el sida continúa siendo uno de los grandes problemas de la salud pública mundial.

Los avances científicos y la metodología delineada para aplicar los antiretrovirales han cambiado radicalmente la calidad de vida de muchos pacientes.

Hace dos años, según datos ofrecidos por UNICEF, casi 15 millones de personas se beneficiaban con la terapia antirretrovírica. Es decir que, cerca del 40 % de la población mundial que padece esta enfermedad recibía un tratamiento adecuado.

En lo que más se ha avanzado, es en la información sobre la importancia de un control temprano en caso de embarazo.

Ha sido fundamental el seguimiento permanente con medicina retroviral en mujeres gestantes, la concientización de que las madres pueden evitar la trasmisión a sus hijos ha servido para reducir notablemente la cantidad de niños infectados que nacen al año. Alrededor de 7 de cada 10 mujeres embarazadas y con VIH han recibido tratamiento para evitar el contagio vertical.