El ratio de divorcios se dobla cuando la gente empieza a ver porno dentro del #Matrimonio. Existe un dicho en Internet: "Si existe algo, tiene una versión porno". Incluso si resulta una exageración, queda fuera de duda que hombres y mujeres han estado consumiendo más material sexualmente explícito desde el momento en que Internet se popularizó.

Hoy, un nuevo estudio investiga cómo éste fenómeno ha afectado al matrimonio en Estados Unidos. El estudio, un trabajo presentado esta semana en el congreso anual de la Asociación Americana de Sociología, sugiere que los hombres y mujeres que consumen pornografía en el seno de su matrimonio son más proclives al #Divorcio, exactamente el doble que los matrimonios que no la ven.

El estudio todavía ha de pasar por la revisión por pares, pero parece estar bien planteado, no presenta fallos metodológicos graves y hace un buen trabajo considerando explicaciones alternativas a sus descubrimientos.

Estudios previos acerca de la pornografía y el matrimonio sugieren que consumir materiales sexualmente explícitos no es bueno para la salud marital. Este nuevo estudio ha analizado cuál es el impacto de la pornografía en un periodo largo de tiempo.

¿Pero es la pornografía la que está causando los problemas? ¿O es sólo un síntoma de un matrimonio ya de entrada infeliz? El estudio es prudente sobre esta cuestión, pero señala que cuando las mujeres dejan de ver pornografía, sus ratios de divorcio disminuyen del 18% al 6%. El efecto es menos evidente en hombres. La mayoría de los hombres - entre el 55% y el 70% - ven pornografía y muy pocos dejan de hacerlo una vez que han empezado.

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Además de las diferencias de género, el estudio ha revelado diferencias en el uso del porno y divorcio en diferentes grupos demográficos. Cuanto más joven es el sujeto, es más probable que se divorcie después de empezar a ver porno. Por el contrario, el hecho de ser religiosos reduce la probabilidad de divorcio. La probable causa es que la pornografía incita a la fantasía, la promiscuidad y la búsqueda del placer sexual. Por otra parte, el matrimonio se convierte en una tarea muchas veces tediosa, demasiado real como para ser divertido por sí mismo.

Pese a los resultados del estudio, sus autores no están a favor de prohibir la pornografía. "No estamos involucrados en ninguna cruzada moral. Y creemos que la información nunca está de más". #Pareja