La edad de reproducción de la mujer se ha visto pospuesta a causa de las dificultades que ésta se encuentra en la actualidad ya que la ley laboral y las empresas no favorecen precisamente la conciliación familiar y profesional. En el momento en que, por fin se da esta circunstancia, sucede a menudo que la decisión de ser madre llega a una edad cercana a los cuarenta años. Si ésta empieza a retrasarse por causas naturales, muy probablemente la mujer tenga que someterse a un tratamiento de fertilidad y para colmo se encuentre con lo que los expertos llaman "baja reserva ovárica".

¿Qué es la baja reserva ovárica?

A diferencia de los hombres, cuyos espermatozoides se generan continuamente, la mujer nace con un número de óvulos finito. 

Se estima que la mujer ovula 500 óvulos a lo largo de su vida.

En cada ovulación no sólo madura un óvulo. En realidad, madura varios de ellos pero sólo uno llega a eclosionar y el resto se degradan.

No existe una cifra clara del número de óvulos que tiene una mujer pero se estiman unos 300.000 aunque esta cifra varía de una mujer a otra. Cuando un médico dice que una mujer tiene baja reserva ovárica lo afirma en base a varios criterios. Por un lado, la hormona FSH o folículo estimulante, empieza a subir cuando los óvulos no reaccionan a los niveles normales. Si ésta es elevada se considera que puede deberse a una baja reserva ovárica.

Puesto que éste índice no es del todo fiable, posteriormente se utilizó como medida una hormona llamada Antimulleriana. Se considera que si ésta está baja es que no hay reserva ovárica. Pero en centros especializados, combinan el análisis de esta hormona con el recuento de los llamados "óvulos antrales" que son los óvulos listos para madurar que pueden detectarse en los ovarios de una mujer en el momento del análisis.

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Si la mujer no tiene óvulos antrales, combinado con unos índices bajos de la hormona antimulleriana, se considera que la mujer tiene baja reserva ovárica. 

En realidad, lo que realmente se puede concluir es que los óvulos de la mujer no están listos para madurar y convertirse en buenos embriones de ser fertilizados in vitro pero no significa que la mujer carezca de óvulos. 

¿La donación de óvulos es la única salida?

Cuando una mujer de más de 40 años decide hacerse un tratamiento de fertilidad y presenta baja reserva ovárica, los centros de reproducción asistida de España descartan inmediatamente la posibilidad de estimular los ovarios de la mujer y le ofrecen la donación de óvulos como la única opción posible. Cabe resaltar que tiene un coste más elevado que la fertilización y, tal y como está el coste de los tratamientos de fertilidad en la actualidad, una mujer de clase media en España podría endeudarse para pagarte entre tres y cuatro tratamientos, lo que limita considerablemente la capacidad de decisión de la mujer.

Los estudios médicos que se han publicado en la última década sobre esta cuestión están enfocados sólo en aplicar las técnicas de reproducción asistida que hoy por hoy se conocen y que éstas dispongan de mayor eficacia. Sin embargo, muy pocos estudios se han enfocado en alargar la vida de los óvulos de una mujer para que ésta pueda disfrutar de la maternidad cuando la sociedad le deja ser madre. 

Mediante algunos estudios realizados en Japón, se han podido realizar tratamientos de fertilidad en mujeres de baja reserva ovárica experimentando una mejora en la calidad del óvulo. Algunos tratamientos hormonales, también han demostrado mejorar la calidad de la reserva ovárica como, por ejemplo la administración de dehidroepiandrosterona (DHEA). También parece ser que una dieta rica en antioxidantes, ácidos grasos esenciales, vitaminas (en especial ácido fólico) y fitoterapia de plantas que mejoran la oxigenación de los óvulos (como por ejemplo la artemisa) pueden mejorar el estado de los óvulos y, aunque no son garantía de éxito en tratamientos de fertilidad, podría haber una diferencia en cuanto a resultados.  #Alimentos #Calidad de vida