El acne es uno de los problemas principales de los jóvenes, y adolescentes del mundo. Es una etapa que no dura para siempre pero si es muy molesta esos meses o años que la sufrimos. Pese a que superemos este problema, puede suceder algo peor posteriormente: las marcas o cicatrices de acne. Las cicatrices pueden surgir por muchos factores pero principalmente por un mal cuidado de la piel mientras sufrimos esta molestia.

Tocarnos mucho la cara, o aquella zona en la que tengamos granos puede originar posteriores marcas, pero además, si mientras padecemos este problema tendemos a quitarnos los granos, podemos sufrir después un mal mayor.

Entonces ¿Cuál es el principal remedio para solucionar esta molestia? ¡Las manos fuera! No toques, manipules o intentes quitarlos, solo estas empeorando la situación. Aunque igual llegamos demasiado tarde a este paso, así que vamos a nombrar una serie de remedios naturales, sencillos y efectivos para reducir esas cicatrices.

- El primero de ellos es el más común: el limón.

El limón es un alimento muy utilizado para cuidar la piel, especialmente para blanquear e igualar el tono de la misma. Por ello podemos exprimir el zumo de un limón y utilizarlo como tratamiento en la zona afectada.

Lo único que se debe hacer es utilizar el jugo de un limón y extenderlo por la cara, ya sea directamente con la mano o los dedos, como con un trozo de algodón. Realizar este sencillo proceso durante varios días a la semana puede ir eliminando esas manchitas que se aprecian resultado del acne.

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También podemos hacer una alternativa al zumo del limón directamente. Podemos utilizar este mismo ingrediente para crear una mascarilla, algo que es más suave y más recomendable para pieles sensibles, ya que el limón puede escocer al aplicarlo encima de los granos o cicatrices de nuestra tez. Esta mascarilla es muy sencilla para ella solo necesitaremos algunos ingredientes:

- El zumo de un limón

- Una cucharada de miel

- Un vaso de leche

Lo único que tenemos que hacer es mezclar en un cuenco estos tres ingredientes, para conseguir una mezcla homogénea y al igual que cuando nos aplicábamos solo el jugo del limón, debemos estirar la mezcla por la zona afectada ya sea con los dedos o ayudándonos de un trozo de algodón.