Son muchas las actitudes que toman las mamás primerizas a la hora de afrontar un embarazo. Algunas se niegan a aceptarlo porque les cayó de sorpresa, otras están tan desesperadas por ser mamás que cuando tienen un atraso de 5 días se van corriendo a la farmacia a comprar una prueba de embarazo y se decepcionan cuando les da 'negativo' y otras se lo toman con calma y después de que no ven la regla durante dos o tres meses, deciden ir al médico, pero no saben responderle acerca del el último día en que vieron la menstruación.

Unas lloran cuando el ginecólogo les da la buena nueva, otras se ríen, algunas se persignan y san gracias a Dios, otras brincan, saltan, se encaraman...

son muchas y muy variadas las sensaciones que el corazón debe soportar a cuando una #Mujer se da cuenta de que una vida comienza a crecer dentro de ella.

Los mitos y leyendas son también una parte fundamental en el embarazo de toda mujer, comenzando por ¨no levantes peso¨ y terminando por ¨si no te comes lo que se te antoja, el niño te va a salir con la boca abierta¨ Y esto se convierte en una odisea para las personas que están cerca de la embarazada quien les hace mover cielo y tierra para que consigan donde sea lo que a ella se le antoja.

¿Y qué decir de los consejos o las premoniciones de las abuelas? Ellas son expertas en decir si el bebé será niño o niña dependiendo de la forma o el tamaño de la barriga, de si se le antoja mondongo o sopita de pollo, de si a la mamá se le acercan los niños o la rechazan las niñas, para las abuelas cualquier detalle es un indicio de lo que será el sexo del bebé.

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Otro aspecto muy importante del embarazo es que muchas mujeres cambian por completo su personalidad o gustos culinarios. Las antipáticas se convierten en amorosas mujeres y las vegetarianas en carnívoras peligrosas, capaces de acabar una vaca entera.

Lo que ellas no saben es que estar embarazadas no es una enfermedad, pero a veces se convierte en un 'padecimiento' y por lo tanto hay conductas y gustos que se alteran por cierto tiempo que va desde un mes hasta el embarazo completo.

A medida que va pasando el tiempo, la futura mamá se va acostumbrando a este estado de excepción en su vida, pero en ocasiones se puede deprimir o encerrar en sí misma, a veces se llena de temores, de dudas con respecto a la salud del bebé. En otras ocasiones busca información en libros, internet o también en personas y se confunde porque información es lo que sobra, tanto positiva como negativa, así que lo mejor es concentrarse en sí misma y disfrutar de los cambios y las sensaciones que va experimentando a medida que el bebé va creciendo.