Llega el verano, y las prisas por perder quilos para lucir tipito en la playa, y nos agarramos a dietas milagrosas que nos aseguran el perder muchos kilos en poco tiempo, seguro que no te has parado a pensar en lo peligrosas que pueden ser para tu salud estas dietas, anunciadas a bombo y platillo en revistas, televisión y por falsos nutricionistas, estas dietas pueden acarrearte problemas de salud muy importantes, y volverse en tu contra, no solucionando un problema sino causando varios.

Según que dieta milagrosa sigas puedes obtener resultados como el efecto yo-yo, o lo que es lo mismo todo lo que bajas lo vuelves a subir en poco tiempo, y para tu desgracia superando tu peso inicial.

Coges malos hábitos alimenticios, corriendo el riesgo de no aportar todos los nutrientes que necesita tu cuerpo.

Alteras tu organismo, que te pueden llevar a alteraciones cardiovasculares, problemas dermatológicos, sufres trastornos metabólicos.

Sufres alteraciones psíquicas, te vuelves irritable, tienes insomnio, y altos grados de ansiedad.

Vamos a repasar algunas de las dietas mal llamadas milagro y ver algunas de las consecuencias a la que nos pueden llevar.

Dietas hipoenergéticas. Estas dietas nos aportan entre 1000 y 1500 Kcal/día, está comprobado que las dietas por debajo de 1200 Kcal no nos aportan una alimentación correcta, salvo que un nutricionista nos la de, siempre después de un estudio previo. Si cogemos una de estas dietas por nuestra cuenta sin ningún tipo de asesoramiento y la llevamos a cabo, el resultado pueden ser mareos, pérdida del cabello, nuestra piel se reseca y un malestar general.

Dietas ricas en grasa o pobres en hidratos de carbono.

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Se les da el nombre de dietas disociadas y provocan efectos rápidos, pero nuestro cuerpo sufre alteraciones importantes, al ser los hidratos la base de nuestra alimentación y la glucosa la principal fuente de energía, al suprimir prácticamente los hidratos, y si además añadimos una dieta rica en grasa, podemos disparar el nivel de colesterol, una pérdida de líquidos excesiva que nos llevan a una deshidratación y nos aumentará el ácido úrico.

Dietas de un sólo alimento. Dietas de la piña, dieta de la alcachofa, dieta de la manzana, etc. Aparte de lo aburridas, de generarnos unos hábitos alimenticios nefastos, corriendo el peligro de alteraciones digestivas severas, y por supuesto la carencia de muchos nutrientes necesarios para nuestro cuerpo.

Dietas ricas en hidratos de carbono. Estas dietas eliminan casi en su totalidad Alimentos ricos en grasas y proteínas, lo que nos lleva a una falta de ácidos grasos, minerales, vitaminas y a un exceso de fibra que hace que nuestro organismo no absorba bien los nutrientes.

Donde nos lleva todo esto, pues en algunos casos a diarreas, cólicos, dolores abdominales y otros problemas digestivos más severos.

Dietas pintorescas. Estas son las que nos pueden parecer exóticas y originales pero que no tienen ningún criterio ni base alimentaria, por poner un ejemplo la dieta del buen humor, sólo con el nombre ya pueden esperar bien poco de ella, a parte que los nutrientes necesarios pasan a un segundo plano.

Si quieren bajar de peso, pónganse en manos de un especialista, que les llevará a una pérdida de peso adecuada a su metabolismo, y seguirán aportando a su organismo todos los nutrientes necesarios, para el buen funcionamiento de sus cuerpos, y dejen ese tipo de dietas milagro que más tarde o más temprano acabaran por traernos efectos negativos a nivel corporal y mental.