La alarma ha saltado con la creciente cantidad de veganos que cada año deciden pasarse a este tipo de alimentación. La Asociación Británica de Dietistas ha anunciado recientemente, de lo complejo que podría resultar para la salud de las personas, sumarse a las dietas veganas sin un conocimiento profundo o el asesoramiento médico.

Muchas personas, optan por este tipo de consumo que profesa no adquirir nada de origen animal, solamente como modo de pertenecer a un estilo de vida, que además está bien visto. Es fundamental, según la entidad, aprender a compensar los nutrientes que brindan las carnes, leches, huevos y demás productos derivados.

Una de las mayores dificultades está sustituir la vitamina B12, imprescindible para el correcto desarrollo y funcionamiento de los huesos, órganos y músculos y el hierro. Aunque esta solo se halla en productos de origen animal, los suplementos alimenticios y la ingesta de frutos secos, granos y lentejas, ayuda a compensar su falta. El hierro adquirido de los vegetales es más difícil de adsorber que el proveniente de la carne.