El síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser (abreviado MRKH en honor a los médicos que lo definieron) o Agenesia Mulleriana, es un trastorno congénito, es decir, es una condición que se adquiere cuando el bebé está en pleno desarrollo dentro del vientre materno, afectando los conductos de Müller de los cuales se desprende el desarrollo de la vagina, la cérvix, el cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio.   

Debido a las funciones que ejercen estos conductos que son atrofiados como consecuencia del síndrome de Rokitansky, se presencia una ausencia parcial o completa del útero y la vagina.    

Llegado el momento todas las mujeres comienzan su desarrollo a la adultez con su primera menstruación, sin embargo, 1 de cada 5000 de jóvenes no pasan por este proceso nunca, por lo que acuden al ginecólogo para saber la razón, encontrándose con el diagnostico de esta rara condición genética.    

Ahora bien, el síndrome de Rokitansky no es una enfermedad mortal, aunque se caracteriza por la ausencia de cérvix, utero y vagina, los ovarios funcionan con normalidad, permitiendo así que  los genitales externos, el vello púbico y los senos se desarrollen perfectamente.    

La “solución” que hasta los momentos los médicos han presentado a las pacientes con el síndrome de Rokitansky es una intervención quirúrgica para formar túnel vaginal y un nuevo cuello uterino, pudiendo así tener una vida sexual completamente normal como las demás mujeres.   

En algunos casos la operación al principio es fallida puesto que llegado el momento de tener relaciones sexuales presentan un dolor insoportable que termina en dolor emocional y psicológico, sin embargo, luego del proceso de recuperación y con los ejercicios adecuados el resultado es satisfactorio para muchas.     

Otra de las consecuencias que ocasiona el síndrome de Rokitansky, y quizás la que más le afecta a la paciente es la imposibilidad de concebir hijos, lo que causa en muchos casos depresión o rupturas en sus relaciones amorosas, comentan algunas de las mujeres con esta condición.     

Al ofrecer la debida información sobre este síndrome de Rokitansky se busca la concienciación de la población en general acerca de la condición de las pacientes y el estado de ánimo que pueden llegar a presentar por los efectos que ocasiona la enfermedad.    

Recuerda siempre: El síndrome de Rokitansky no hace menos mujer a la paciente, la hace más fuerte a pesar de las adversidades.