La industria de la belleza es un engranaje que genera beneficios de cientos de miles de millones todos los años y para mantener ese estatus debe estar siempre reinventándose para atraer y mantener la curiosidad del consumidor. Para ello siempre están a la caza de las nuevas tendencias e invierten mucho tiempo y dinero en investigación y desarrollo para crear los productos más punteros y crear nuevas necesidades a los consumidores ávidos de novedades.

Aunque hay veces que esa innovación y ese afán por crear lo más novedoso llega a limites algo...¿ridículos?.

Si hace poco Moschino nos sorprendía con su nuevo perfume y su original frasco en forma de botella de limpia cristales, ahora llega algo que jamás creíamos que llegaría a ser un cosmético real: el esmalte de uñas con sabor a pollo.

Sí, has leído bien.

No, no tengo un atracón de pollo y se me han ido la olla.

A alguna cabeza pensante de la popular cadena de comida rápida americana Kentucky Fried Chicken se le ocurrió la brillante idea de idear unos esmaltes de uñas comestibles con sabor a su famoso pollo frito.Ya sea una forma más de publicitar la marca y atraer a nuevos cliente o simplemente una excentricidad, la cadena de restaurantes ha lanzado una colección de esmaltes que su usuarios pueden "saborear" y que cuenta con dos de los sabores más populares del restaurante: pollo frito hot & spicy y sabor original.

Dejando de lado la originalidad de la noticia da que pensar lo poco saludable que puede llegar ha ser el acto de ponerse a chupar un esmalte de uñas. Un producto de estas características contiene de forma habitual una gran cantidad de productos tóxicos que ponen en grave peligro la salud.

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Habrá que analizar que clase de ingredientes utiliza Kentucky Fried Chicken para elaborar sus curiosos esmaltes.

También se abre la veda para que marcas de cosmética copien la idea y se lancen a crear esmaltes de uñas de sabores. ¿Veremos en un futuro próximo en las estanterías de las perfumerías esmaltes de uñas con sabor a chocolate o vainilla?. O un paso más allá; ¿esmalte con sabor a paella, con sabor a tortilla de patata, o tal vez con sabor a mojito?.

Yo por ahora prefiero dejar la comida y sus sabores en el plato en vez de en mis uñas.¿Y tú?, ¿de qué lado estás?: