1-LLEVAR UNA ALIMENTACION SANA Y EQUILIBRADA

 Es uno de los pilares básicos para gozar de una buena salud y evitar el envejecimiento. La alimentación debe basarse en una dieta mediterránea en la que predominen frutas y verduras, sobre todo las que son ricas en vitamina A,C y E que son las que más antioxidantes aportan al organismo.

La dieta debe ser baja en grasas pero no hay que eliminarla porque su consumo es necesario para la protección celular; sólo hay que vigilar que éstas sean o no en saturadas.

No hay que saltarse ninguna comida. Lo ideal es hacer 5 al día: desayuno una hora después de levantarse, tentempié a media mañana, almuerzo, tentempié a media tarde y cena preferiblemente ligera.

La masticación de los Alimentos debe ser lenta, en sal y vándalos bien para facilitar-y evitar así la formación de radicales libres innecesarios.

Hay que huir de las dietas hipocalóricas, por debajo de las 1200  kcal, a no ser que un médico recomiende lo contrario por razones de salud. Sin embargo, hay que procurar no excederse en su consumo porque la acción de quemar calorías produce radicales libres y, de esta forma, cuantas más se ingieren más radicales libres se crean.

El peso debe ser equilibrado y constante, entendiendo por equilibrado aquel en el que una persona se siente bien y seré siempre que esté acorde con el índice de masa corporal. El IMC es una relación numérica entre el peso y la talla de una persona. Se calcula de manera muy sencilla: hay que dividir el peso en kilos entre la talla en metros al cuadrado.

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Si el valor obtenido al aplicar esta fórmula está entre 20 y 25 se tiene un peso óptimo; Entre 25 y 30, sobrepeso, y a partir del 30, y a partir del 30, Obesidad. Tampoco es sano obtener un resultado inferior a 20, que indica un peso por debajo de lo normal.

Hay que beber mucha agua, de 1,5 a 2 litros al día. Una hidratación óptima es muy beneficiosa para la salud interna y externa del organismo.

2-HACER EJERCICIO FISICO MODERADO

El ejercicio físico mejora la sensación de bienestar y sobre todo impide la disminución de la capacidad funcional de los órganos y sistemas. Es aconsejable  practicar deporte entre 30 y 60 minutos al día, andar cada día durante este tiempo es suficiente. La práctica excesiva de ejercicio acelera el funcionamiento de las células y, por lo tanto, aumenta la formación de radicales libres.

 3-UN BUEN DESCANSO

El descanso y la relajación son fundamentales para la regeneración del organismo. Hay que aprender a relajarse y a controlar el estrés, puesto que es una de las principales causas de la aceleración del envejecimiento cerebral, las hormonas producidas por el estrés pueden provocar la muerte de las neuronas.

Además, la depresión, la ansiedad, el miedo y cualquier tipo de fobia también pueden provocar desarreglos metabólicos e inmunológicos.

Dormir bien ayuda a vivir más y mejor. Mientras se duerme el cuerpo se regenera, descansa el cerebro, se carga de energía, elimina desechos, se recupera del estrés diario y reposa. El aspecto físico mejora después de un buen descanso por qué, mientras se duerme, la circulación fluye sin problemas y los hombros y la espalda descansan. 

En unas circunstancias óptimas las hormonas de la felicidad, las endorfinas, llenan de beneficios el organismo, mientras que unas situaciones cargadas de ansiedad, que hagan perder el sentido del humor, no van a ser favorables. Es importante mantener el sentido del humor y sonreír. Además, un rostro sonriente mantiene los músculos relajados.