Estudios de la Universidad de Hardvard revelan que sí, podemos aprender a ser felices. Para ello, nos da seis simples pasos que todos podemos seguir sin lugar a dudas y que nos transportarán a la tan ansiada felicidad, o por lo menos, nos acercarán un poco más a ella.

Como primer punto, hace hincapié en las emociones negativas, en los errores cometidos. Nos incita a celebrarlos más que a desanimarnos puesto que, si aceptamos y celebramos las emociones negativas, conseguiremos disfrutar en mayor cantidad de las emociones positivas.

Sentirte agradecido por todo lo que tenemos o con anterioridad hemos logrado no sin esfuerzo es otra de las fórmulas que nos recomiendan para alcanzar el éxito y la felicidad.

Tenemos la fea costumbre de pensar que las cosas vienen dadas siendo esta visión muy poco realista. Empieza por agradecer a tus padres todo lo que hicieron por ti, a tu pareja dile que le quieres con locura, y así, con todo.

Deporte. Es la solución a la gran mayoría de problemas que padece la gran parte de la población mundial. La segregación de endorfinas u hormona de la felicidad, es una de las claves básicas. Encuentra un hobbie el cual requiera algo de actividad física, y en pocos días notarás la diferencia. En su defecto, prueba a andar 30 minutos a buen ritmo todos los días.

Aprender a meditar. Desplazar los pensamientos y las emociones hacia el lado positivo que tienen todas las cosas. El yoga podría ser una buena manera de realizar dos pasos en uno. Ejercicio físico combinado con meditación y relajación.

Vídeos destacados del día

Simplifica el tiempo de trabajo apagando todo aparato electrónico que pueda distraer tu atención en un momento de ocio. Si tienes la posibilidad de delegar en caso de ser empresario, delega. Pasa más tiempo haciendo esas cosas que tanto te gustan y para las que nunca tienes tiempo por pasar demasiado tiempo en la oficina. Total, el dinero sólo proporciona el 10% de la felicidad.

Practica la risiliencia para poder enfrentarte a tus problemas y salir reforzado de ellas. Todo problema tiene solución y no es necesario ser profesor de matemáticas para descifrar dicha afirmación, asi qué, tomate todo el tiempo que necesites para solucionarlo. Las prisas únicamente harán que aumente tu nivel de cortisol creando cuadros de ansiedad o estrés.

Aprende a convertir los fracasos en oportunidades. Cuando una puerta se cierra, se abren dos ventanas.

La vida es demasiado corta para no estar sonriendo a cada segundo. Sigue estos simples pasos y estarás más cerca de esa meta que todo el mundo persigue y pocos logran. Márcate una meta y lucha hasta conseguirla sin dejar de lado el ocio, que tan indispensable es para la mejora de nuestro rendimiento.

¨No se tome la vida muy enserio, total, no saldrá viva de ella...¨ #Calidad de vida