No es un secreto que las mujeres siempre se cuidan al máximo, tanto en su salud como en su apariencia. Y uno de los peores enemigos de aquella perfecta apariencia que se quiere lograr es la celulitis, aquel mal que acumula grasa bajo la piel y le da el famoso aspecto de piel de naranja.

Se sabe que esta afección ocurre cuando el tejido que se encuentra debajo de la piel, forma capas de colágeno de mayor grosor de lo que comúnmente se da, con lo cual alteran las fibras de este tejido, formando una especie de red "atrapagrasa" dificultando su eliminación y dando ese desagradable aspecto a la piel.

A pesar que muchos sabemos como luce el tener celulitis, esta en realidad pasa por cuatro fases de identificación:

  • La primera fase es la más leve, en la cual solo es visible si se pellizca la piel, por lo que a simple vista, pasa desapercibida su presencia.
  • En la segunda fase, ya es notoria pero en niveles bajos, por lo que la desaparición de la misma se puede lograr con ejercicio, mejoras en alimentación y ciertos tratamientos cosméticos.
  • En la fase tres el estado se complica, ya que se producen micronódulos de grasa, los cuales son más difíciles de eliminar y la piel ya tiene un aspecto seco y con imperfecciones notorias.
  • La cuarta fase es la de mayor gravedad e incluso irreversible, ya que aquí se presentan macronódulos, los cuales ya son perceptibles al tacto y empieza la aparición de varices con inflamación de la piel.

A pesar de existir muchos métodos para eliminarla, no hay mejor forma de combatirla que con la prevención, lo cual se puede lograr cumpliendo cualquiera de los siguientes puntos:

  • Ejercicio constante, ya que de esta manera se oxigenan las células, estimulando la circulación y diluyendo la grasa excesiva.
  • En caso de permanecer mucho tiempo de pie o sentada (por motivos de trabajo, por ejemplo), tomarse un tiempo para caminar, estirar las piernas o realizar algunos movimientos que reactiven la motricidad. Es recomendable también realizar masajes en las piernas antes de descansar.
  • Evitar en lo posible el uso de prendas ajustadas.
  • No exponerse mucho al sol ni tomar largas duchas de agua caliente.

En cuanto a los Alimentos recomendables para evitar la aparición de la misma se tiene:

  • Frutas verduras y alimentos con fibra en general. Esto de la mano con una reducción en la ingesta de grasas y carbohidratos.
  • Evitar las bebidas gaseosas y con cafeína puesto que favorecen a la retención de líquidos.
  • Disminuir la cantidad de sal en alimentos, así como los sazonadores en polvo y cubos.
  • Consumir también los alimentos que sean diuréticos naturales como el salmón, almendras, espárragos y espinacas.

Algo que se debe indicar sobretodo es que siempre debes consultar a tu médico para comprobar que tu salud esté en buen estado, tengas un control de la misma, y el profesional de la salud pueda indicarte lo que más se adecue a tu organismo.