La Iglesia siempre ha mantenido una postura férrea sobre el uso de los anticonceptivos. Siempre los ha reprobado. 

Sin embargo, parece que algo puede cambiar al respecto. Y el virus del zika, causado por un mosquito, sería el responsable de este cambio. En su viaje de vuelta desde México, en la habitual ronda de preguntas que el Papa mantiene con los periodistas que lo acompañan en el viaje apostólico, fue uno de los temas que salieron a relucir. 

Jorge Bergoglio pidió, sobre todo, más investigación para acabar con la enfermedad que provocan. También reprobó el aborto, una práctica que es "un crimen" y que actúa del mismo modo que lo hace la mafia, es decir, "echando fuera uno para salvar al otro". 

Sí podría aprobar el uso de anticonceptivos para contrarrestar el peligro que las embarazadas afrontan si se ven contagiadas por el zika.

"Es un mal menor", dijo. Se trata, en todo caso, de "evitar un embarazo" por causas de salud. 

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