Cuando bajan las temperaturas es evidente que nuestro organismo lo sufre. Entre los síntomas más comunes se encuentran la mala circulación en extremidades, agarrotamiento muscular, resfriados, gripes, etc... Sin embargo, una buena manera de hacer frente a los rigores del invierno es nutrirnos por dentro con una dieta adecuada. ¿Sabes cuáles son los #Alimentos que ayudan a que nuestro cuerpo entre en calor?

Los mejores aliados a la mesa que no deben faltar en el menú de invierno

En los meses de frío además de llevar a cabo una dieta equilibrada donde no pueden faltar los platos calientes, se deben tener en cuenta ciertos alimentos específicos que nos aportan esa energía extra que se necesita para hacer frente a las bajas temperaturas. 

  • Cebolla: su presencia es imprescindible en las recetas de invierno. Fortalece las defensas, protege el aparato digestivo, reduce el colesterol y mejora el ánimo.
  • Cítricos: se recomienda tomar una ración de cítricos diaria. Dos piezas de esta variedad de fruta, por ejemplo un pomelo y un kiwi,  es suficiente para generar calor corporal.
  • Las grasas saludables del pescado azul,  los frutos secos y el aceite de oliva son muy beneficiosas para que nuestra piel aumente su acción protectora contra el frío.
  • Morcilla: es rica en hierro, un mineral cuyo déficit puede provocar desajustes en la temperatura corporal. Por eso, en  invierno es importante diseñar una dieta donde se dé protagonismo a la ingesta de legumbres, carne magra y fruta seca.

Recurre a estas infusiones y olvídate de pasar frío

Los remedios naturales a base de hierbas son una alternativa ideal para luchar contra las temperaturas adversas.

Éstas son las plantas que más nos pueden reconfortar en esta época:

  • Jenjibre: actúa estimulando la circulación y alivia la rigidez muscular. Se prepara mezclando media cucharada de jenjibre seco o la ralladura de un trozo de la raíz fresca por taza de agua hirviendo.
  • Canela: favorece el riego sanguíneo por lo que está indicada en el caso de tener las manos o pies fríos. Para su elaboración se emplea un poco de canela en polvo por vaso de agua hirviendo y se toma de dos a tres veces al día. Si se prefiere, también se puede sustituir el agua por leche o alguna bebida de soja o almendras.