Ayunar podría ser beneficioso por muchos motivos. Estudios recientes han probado que dejar de comer periódicamente regulariza el ritmo cardíaco y nuestra presión sanguínea, controla la diabetes y protege a nuestro cuerpo de los radicales libres. En estudios realizados con roedores, se ha demostrado que proporciona una oposición radical al cáncer, al envejecimiento de nuestras neuronas, a las embolias y a las enfermedades de tipo cardíaco. 

Miles de millones de personas hacen ayuno por motivos religiosos, desde el Yom Kippur, diversas festividades cristianas e hindúes o el Ramadán. Existen libros científicos que incluyen datos de médicos que han tenido experiencias con el ayuno, e incluso de experimentos controlados con humanos y animales.

El llevar a cabo una dieta hipocalórica reduce progresivamente la tasa biológica de envejecimiento, a la vez que aumenta nuestra esperanza de vida.

Se puede recetar a pacientes que ayunen durante varios días para seguir sus constantes vitales y su progresión sanguínea, aunque no es recomendable en pacientes que sufren de lupus o artritis. Nuestros organismos están preparados para pasar largos períodos de tiempo sin comer. Una vez comidos, el hígado y los músculos almacenan energía en forma de glicógeno. Durante los días que ayunes, tu cuerpo se irá alimentando de ese glicógeno para empezar posteriormente a quemar las reservas de la grasa.

Los beneficios mentales de ayunar también son importantes. Ayunar aumenta la producción de moléculas, incluido el factor neurotrófico derivado del cerebro, que protege a nuestras neuronas de cualquier enfermedad.

Vídeos destacados del día

En esos estudios, los roedores que ayunaban presentaban mejoría en la memoria, el aprendizaje o la motricidad, recuperándose mejor de ataques al corazón y embolias que los roedores que no ayunan.

Primero de todo, no ayunes a no ser que estés en buena forma y comas bien, pues con un sobrepeso importante podrías sufrir bajadas de tensión o niveles bajos de nutrientes. Asímismo, empieza con calma, con unos pocos ayunos de 24 horas que ayudarán a tu cuerpo a aclimatarse. Sáltate las comidas adecuadas, no te metas una gran comilona antes de hacer un día de ayuno. Y por último, lleva a cabo un control, tratando de hacer coincidir tus horas de ayuno con tus horas de sueño para estar menos flojo durante el día. #Cocina #Alimentos #Calidad de vida