Si hay algo realmente cierto es que en Navidades todo el mundo acaba cogiendo unos cuántos kilos de más, ya sea por las grandes comilonas en casa de los padres o con los amigos, o por esas noches de juerga en las que se acaban tomando calorías vacías que no nos quitan el hambre pero sí afectan a nuestro cuerpo. En este artículo quiero mostraros unos cuantos trucos que realmente funcionan bien ya no sólo para esta época sino para cualquier otro momento del año en el que nos sintamos más hinchados de la cuenta.

Mi primer consejo es que abuséis de la fruta y a ser posible de aquella que os regule el intestino y os haga ir al baño como un reloj.

Aquí tienen cabida la pera, la piña o los kiwis, los cuales tienen un efecto buenísimo a la hora de evitar el estreñimiento por lo que si además sufres de ese tipo de problema te vendrá genial tomar una pieza o dos al día. Esto hará que nuestro organismo se limpie y nuestro cuerpo se deshinche un poco. También podéis comer verduras como las alcachofas o los espárragos ya que también poseen un alto poder diurético. 

Otro remedio que va genial es tomar litros de agua con limón. El agua ayudará a nuestros riñones y el limón eliminará toxinas por lo que de un plumazo podremos limpiar nuestro cuerpo de los excesos del alcohol y también acabar con la retención de líquidos que suele producir a causa de las grandes comilonas y las bebidas gaseosas y alcohólicas que se toman durante las Navidades.

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También puedes incluir frutos secos en tu dieta, por ejemplo los pistachos son muy bajos en calorías, sacian muy rápidamente y tienen multitud de beneficios para nuestro organismo, por lo que podemos tomar un puñado cuando tengamos ganas de picar y así evitar pecar con otras cosas menos adecuadas como por ejemplo los dulces que han sobrado de las fiestas.

En cuanto al ejercicio, para bajar de peso y mantener el cuerpo en plena forma, es imprescindible moverse. Aunque esto no significa que tengamos que ponernos a correr como locos. Simplemente basta con salir a caminar una hora al día a un ritmo ligero o incuso durante las fiestas, podemos aprovechar las salidas nocturnas para bailar ya que es uno de los ejercicios más completos y con los que más grasa se quema. ¡Y además es divertido!

Creo que siguiendo estos consejos y controlando un poco las comidas que hacemos después de las fiestas, podemos conseguir mantener la línea perfectamente y sin amargarnos por haber ganado algo de peso en Navidad. ¿Conocéis algunos trucos más? me encantaría que los compartieseis.