Las luces iluminan, las campanas suenan y por todas partes nos deleitan con villancicos nuestros oídosLa pintoresca festividad navideña, es una preciosa época llena de sentimientos y acontecimientos familiares. 

Todo cambia cuando se presenta una alta presión que cada día en estas fechas crece muy rápido. Dicha presión, desborda y amplia el sufrimiento así como hace que se disfrute menos estas fechas, en ocasiones fomenta la agresividad, el distanciamiento así como el odio a esta festividad. 

Por ello hoy hablamos de ciertos hábitos que pueden ocasionar el caos amplificando el estrés en esta época navideña.

Tradiciones ''amor incondicional'':

Aferrarse a lo que ya se conoce, no aceptar ningún tipo de modificación o nuevas posibilidades a la hora de planificar las fiestas, es uno de los motivos por los que las personas llegan a sufrir este estrés navideño.

El apego a las tradiciones causa monotonía y posible desinterés sobre la opinión de quienes nos rodean. 

¿Cuánto gastar?:

Dulces, bebida, comida, decoración, todos los detalles para la decoración y/o preparación para que quede perfecto así como los regalos para los familiares. Es el motivo por el cual invade el estrés a quien gestiona dicha festividad en sus hogares. Lo que conlleva una cantidad de adquisiciones sin control y una cuenta difícil de afrontar en el próximo mes, Enero. Pasarlo bien es lo que debemos hacer en estas fechas pero, debemos olvidar nunca, las prioridades.

¿Hablamos de expectativas?:

Ésta época es la idónea para hacer planes de futuro. Pero como en todo, en exceso llega a ser perjudicial. Para evitar el estrés en este aspecto, lo mejor es hacer listas y llevar una organización en cada plan.

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Además de ir paso a paso y con moderación, siguiendo fielmente las prioridades y, terminando de hacer de una en una y tachando hasta completar tu lista. Tómalo con calma y concentración.

Come y bebe, sí. Pero evita excesos:

Estas fechas es común tener los hogares llenos de alimentos que no solemos adquirir durante el resto del año, por tradición. Así como un sinfín de dulces. Esto por supuesto, es perjudicial. Toma en cuenta que, debes hacer bien la digestión antes de ingerir alimentos sin cesión después de cada comida. Un dato más que hace que aparezcan esos kilitos de más, entre otros síntomas. Así es que, recuerda comer y beber, sí, pero disfrutando y con moderación.