Esta bacteria, mejor conocida por sus siglas MG, fue descubierta desde los años 80, sin embargo, el impacto en la salud de hombres y mujeres se desconocía.

De acuerdo a un estudio realizado en el Reino Unido y publicado por el Journal Epidemiology, esta nueva ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual), afecta al 1% de los habitantes entre 14 y 44 años.

La detección del MG es complicada y requiere de un cultivo aproximado de 6 meses, por lo que existen pocos laboratorios disponibles para realizar las pruebas correspondientes. Como el resto de las #Enfermedades sexuales, el sector de riesgo abarca a la población con vida sexual activa y falta de protección.

A diferencia de otras enfermedades, como el papiloma y las infecciones vaginales, el Mycoplasma Genitalium, no presenta signos claros o evidentes. Se le asocia con el sangrado y dolor después de la relación sexual; sin embargo, se considera asintomática. La bacteria, de acuerdo a los especialistas, puede afectar a la mayor parte del aparato reproductor femenino, causando inflamación pélvica. Aunque no es claro, se ha planteado la hipótesis en torno a causa de infertilidad y embarazo ectópico.

En el caso de los varones, se le asimila con la inflamación de uretra y próstata; empero, como en el caso de la mujer, la infertilidad aparece como una posibilidad pero no como certeza.

Aun cuando el estudio se realizó, únicamente a 4500 ciudadanos británicos en edad de riesgo, se piensa que la bacteria puede estar presente en otros países, dentro y fuera del continente europeo.

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El control de las Enfermedades de Transmisión Sexual en todo el mundo ha sido una de las prioridades principales, ya que muchas de ellas derivan en consecuencias severas por su calidad de incurabilidad.

El rango de edad para el primer contacto sexual es cada vez más amplio y la ignorancia en torno a las enfermedades existentes, conjugada con el rechazo al uso de preservativos y la pobreza, han hecho de la lucha contra las ETS, una de las más complicadas y con mayor número de víctimas. #Investigación científica #Sexualidad