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Afrontar estas noticias inexplicables, tan duras, tan crueles, que desorientan y nos provocan un gran malestar a nosotros los adultos,  se hace todavía más difícil de comprender para un niño.

Explicar la muerte a un niño que alguien querido murió es una difícil tarea. Los adultos también golpeados por ese dolor, buscamos  la manera de decirlo sin herir, y en ese intento decimos cosas como “se fue al cielo”, “está en esa estrella”, etc. Pero no deberíamos tener miedo de usar la  palabra muerte y hacerles comprender  que es algo irreversible. Sino le resultará todavía más complicado entenderlo.

"Los niños tienen una tremenda fantasía y si un niño no percibe la realidad tal cual es, va a tender a fantasear y las fantasías suelen ser mucho peor que la realidad", afirma el psicólogo  Manuel Nevado (especialista en duelos).

Y agrega hay que tener en cuenta la edad del niños, así entre los 3 y 5 años, la mejor forma de explicarles es hablar de manera clara, calmada, elegir un momento que haya tranquilidad, y ayudarles a expresar y nombrar  sus emociones. Dejarlos que hablen, que digan lo que piensan, así podremos entender qué cosas piensan, qué cosas le dan miedo, de acurdo a eso poder tranquilizarlos  y hacerles ver que es totalmente normal sentirse mal en este momento, que nosotros también nos sentimos así.

Hacia los 6 años que es cuando ya pueden comprender qué es la muerte,  aunque en ocasiones que lleguen a tener la dimensión de lo que quiere decir “el resto de su vida”, por eso, si la muerte es a causa de una enfermedad hay que hacerles recordar  cómo se fue deteriorando, que tomaba medicamentos, que estaba en el  hospital, etc. En los casos que la muerte es traumática, como puede ser un accidente de tráfico, es más complicado, pero en esos casos se recomienda  comunicar lo sucedido desde el primer momento, es decir sin esconder o dosificar lo sucedido.

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Se  recomienda  que los niños participen en los rituales que se realizan (que vayan  al velatorio, al entierro, si se realiza una misa), ya que les facilitará  para comprender  y poder forma parte del ritual qué, cómo explicábamos en el artículo anterior, permite comenzar a elaborar la pérdida.

Explicación de los atentados

Con respecto  a los atentados puntualmente, la psicóloga Mar Álvarez, que trabaja con niños que han vivido situaciones traumáticas, recomienda en primer lugar  "hay que evitar los pactos de silencio". "A veces, los adultos callamos las cosas por no hacerles sufrir y eso a ellos les genera una gran incertidumbre. No podemos negar la evidencia de lo que ellos mismos están viendo",  que se explique usando palabras claras, incluso usando las  palabras usadas por los niños para poder aclarar  sus dudas, explicar que si hay más fuerzas de seguridad en la calle es por su propia seguridad. Trasmitir seguridad y no odio, o resentimiento. Usar términos que permitan sentir  tranquilidad y seguridad.

Y ser sinceros, agrega “No pasa nada si le decimos que tampoco nosotros entendemos por qué ha pasado lo que ha pasado”.