La dieta equilibrada es aquella que nos aporta todos los nutrientes en las cantidades necesarias para mantener un óptimo estado de salud. Lo primero es fraccionar las comidas en 4 ó 5 ingestas a lo largo del día. 

La clave de una correcta dieta equilibrada comienza con el desayuno. Debería estar formado por un cereal, una fruta y un lácteo. Del cereal (pan, cereales de desayuno ...) obtendremos energía. La fruta nos aportará una dosis importante de vitaminas y mucha fibra. Y del lácteo (leche, yogur, queso ...) obtendremos principalmente calcio, mineral fundamental para nuestros huesos, pero también proteínas, básicas para una correcta regeneración celular. Podemos dividirlo en dos: desayuno y a media mañana.

También es importante realizar una merienda a media tarde. Así como en el desayuno decíamos que debería estar formado por un cereal, una fruta y un lácteo, por merienda con dos de estos #Alimentos sería suficiente. Por ejemplo, un cereal y un lácteo, o bien una fruta y un lácteo...

Cualquier comida o cena debería contener alimentos del grupo de los farináceos, vegetales y proteicos.

Los farináceos son ricos en hidratos de carbono de absorción lenta como son la pasta, el arroz, las legumbres, la patata o el pan. Estos alimentos deberían constituir aproximadamente el 50% de la comida y su función principal es energética. Es interesante incluir legumbres unos tres días por semana, ya que nos aportan altas cantidades de fibra y minerales. La patata es una buena opción para la cena, sobre todo si la hervimos o cocinamos al vapor.

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Todos estos alimentos gozan de la fama que engordan, pero lo que engorda es su exceso. Una ración correcta sería unos 150 a 200 g de pasta, arroz, patata o legumbre por comida.

Los vegetales deberían ser una parte fundamental de las comidas y las cenas. Aproximadamente deberíamos consumir entre 200 y 250 g por comida, incluyendo a diario verdura cocida (hervida, al vapor, salteada, escalibada ...) y vegetales crudos (ensaladas, gazpachos, licuados ...).

Es muy importante incluir vegetales crudos a diario. La manera tradicional de comer vegetales crudos es a través de ensaladas con hortalizas, frutas de temporada, frutos secos, germinados o conservas.

La proteína es el tercer elemento básico de las comidas y las cenas. Las encontramos básicamente en  pescados, carnes y huevos. Unos 125 g de carne o pescado por comida o con un huevo tenemos suficiente. Con un 12 - 15% del total de la dieta es suficiente. A lo largo de la semana es recomendable que consumamos más pescado que carne, ya que este contiene grasas de mejor calidad.

Y es muy necesario, sobre todo para la salud cardiovascular, que -como mínimo dos veces por semana- el pescado que consumamos sea azul (sardina, boquerón, caballa, atún, salmón ...) por su elevado contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega-3.

En cuanto a los huevos, podemos introducir de 3 a 4 por semana, ya que a pesar de ser ricos en colesterol, el huevo también es muy rico en otro tipo de grasa, los fosfolípidos o lecitina, los cuales favorecen el aumento de las lipoproteínas HDL ("colesterol bueno") y la disminución de las LDL ("colesterol malo")

Y para terminar sólo nos faltan los postres. La mejor opción es optar por una fruta o un yogur. Es necesario consumir entre 2 y 3 piezas de fruta al día y que al menos una de ellas sea un cítrico. Y con respecto a los yogures os aconsejo que optéis por los desnatados. 

Ya veis que seguir una dieta equilibrada no es excesivamente complicado. #Calidad de vida