Es muy normal: te comprometes a seguir un estilo de vida saludable y a hacer ejercicio diariamente, pero a la mínima que te descuides, estas comiendo pastelillos a mitad tarde o haciéndote unos mojitos el fin de semana. Ahí se arruina la dieta.

Hay una mejor forma que yo he practicado: cambia una o dos maneras de las que te voy a indicar más abajo, y créalo en una rutina. 

1 Cambia tu pedido en el restaurante

Si comes mucho fuera de casa, procura reducirlo lo más que puedas. Cuando esté en un restaurante, procura pedir mucha ensalada, fruta y productos cocinados al horno, al vapor o al horno, con pocos aceites y grasas.

2 Evita los aperitivos fritos y dulces

Cuando hagas la compra, evita ese pasillo. Picotea mejor una verdura u hortaliza y bebe mucha agua para quitarte esa sensación de picar entre horas.

3 Haz un desayuno de 300 calorías

Nunca te saltes el desayuno. Es la comida más importante de todas para comenzar fuerte la mañana. Un desayuno ideal, saludable y que no engorda demasiado ha de ser de unas 300 calorías. Una tostada con aceite, un café con leche  y un zumo, es un desayuno óptimo. Siempre ha de incluirse cereales, fruta y leche en él.

4 Haz ejercicios en casa

No hace falta ponerte una hora entera a hacer ejercicios si no tienes tiempo. Unos abdominales, bailar o unos estiramientos entre el fregar los platos y planchar, son unos hábitos muy saludables, que notarás en tu cuerpo.

5 Haz limpieza de despensa y nevera

Elimina de tu despensa la bollería industrial, grasas, helados y demás Alimentos hipercalóricos, que engordan solo con verlos.

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Al no tenerlos a mano, evitarás cualquier tentación que te haga engordar.

6 Come verduras diariamente

Añade verduras a tus recetas de siempre, por ejemplo, una deliciosa pizza de verduras o una pasta con salsa de verduras y descubrirás como las verduras cambian tus platos favoritos en otros igualmente deliciosos y más saludables.

7 Camina o corre a diario

Comienza por unos 20 minutos de paseo ligero, a paso rápido. Lleva ropa y calzado cómodo. Puedes caminar o correr a cualquier hora del día, bien de buena mañana o por la noche cuando acabes de trabajar. Vuelve a casa caminando, deja el coche en casa, o bájate del autobús dos o tres paradas antes.

Pasear al bebé con el cochecito o bajar al perro, es una buena excusa para adelgazar caminando en muy buena compañía.

 8 Practica Yoga

El yoga permite sanearte física y mentalmente. Puedes controlar tu estado de ansiedad por el hambre, además de tonificar tus músculos y perder peso. Practica yoga a menudo, bien apuntándote a unas clases o viendo videos en casa.

9 Apúntate a un gimnasio

Practica Zumba, baile, aerobic, natación, pesas… emplea una hora diaria o tres semanales para ir al gimnasio y practicar tu ejercicio favorito.  Los monitores te aconsejarán que ejercicio puedes practicar conforme a tu constitución o necesidades, si no lo tienes claro. Además, es una buena forma de hacer amigos y sociabilizarse.

10 Evitar comer mucho por la noche

Las cenas copiosas y pesadas, o donde se hacen muy tarde, hacen que no se realice bien la digestión y se acumulen grasas sobrantes en nuestro organismo. Evita los hidratos de carbono a estas horas y haz cenas ligeras. Las verduras, frutas, yogures y alimentos a la plancha o al vapor, te saciará durante horas y no se quedarán en forma de kilos de más.

Consulta siempre a tu médico o nutricionista ante cualquier duda o si posees algún tipo de enfermedad.