De panacea a peligroso. Después de 50 años, el calcio se convierte en "peligroso" para los huesos.

El estudio "en contra del calcio" hecho en Nueva Zelanda advierte que los suplementos y productos lácteos son los culpables de que esto ocurra. Consumimos tanto calcio que corremos el riesgo de que se acumule en los vasos sanguíneos.

Es más, el estudio en cuestión va más allá y dice que es inútil, ya no lo fortalece los huesos e incluso puede ser perjudicial para la salud. Esta es la conclusión a la que han llegado un grupo de investigadores de Nueva Zelanda de la Universidad de Auckland sobre los efectos del calcio después de los 50 años de edad.

Los resultados, publicados en la revista British Journal of Medicine, advierten en contra de suplementos y productos lácteos, especialmente en las mujeres menopáusicas o para aquellos que sufren de osteoporosis. El exceso de calcio se acumula en las paredes arteriales, aumentando las Enfermedades del corazón, y en los riñones, lo que lleva al desarrollo de cálculos.

La investigación analizó a 61.000 mujeres y 45.000 hombres por un período de veinte años. "Los ensayos clínicos de las personas mayores de cincuenta años que tomaron suplementos de calcio equivalente a un gramo por día - escribió el equipo de científicos - han mostrado efectos secundarios en los pacientes, tales como problemas cardiovasculares, síntomas gastrointestinales agudas y desarrollo de cálculos renales."

Uno o dos vasos de leche al día. El alto consumo de leche pueden tener efectos indeseables porque la leche es la principal fuente de la D-galactosa.

Vídeos destacados del día

Los experimentos realizados en animales han demostrado que una dosis subcutánea de 100 mg de D-galactosa acelera el envejecimiento en ratones. El "límite" de dosis para los hombres corresponde a uno o dos vasos de leche al día.

Los "enemigos" reales son sus derivados, en particular, el yogur, la leche, la mantequilla y la crema: en estos Alimentos la leche está "oculta" y no es fácil poder calcular el calcio que estamos tomando. Por no hablar de la grasa. Es recomendable reducir el consumo de productos lácteos.