Mikel González y Joseba Imaz  perdieron la vista de un ojo por culpa de haber usado un material de uso quirúrgico oftalmológico que no estaba en buenas condiciones. 

Ambos fueron a operarse de la vista para tratar un problema de desprendimiento de retina y los dos acabaron perdiendo la vista del ojo que les habían tratado. En ese ojo dejaron de ver el 100%. Y no son los únicos a los que les ha ocurrido sino que ya hay 32 casos más sólo en España a los que les ha ocurrido algo parecido y han acabado perdiendo la visión por culpa de un medicamento en mal estado. El problema principal lo causa el perfluorooctano, concretamente el de Ala Octa. Es un material de uso quirúrgico que se emplea básicamente en los problemas de retina como era el caso de Mikel y de Joseba. 

El producto en cuestión tiene la función de que la retina vuelva a colocarse en la posición correcta y se adhiera de nuevo y luego, cuando ya se ha puesto de nuevo en su lugar, se retira el medicamento.

Hace muchos años que se emplea esta técnica y siempre ha dado buenos resultados, el problema lo está dando el de esta marca en concreto, Ala Octa de los laboratorios Alamedics. Es por eso que después de todos los casos que ha habido en España con este medicamento se han retirado del mercado por su posible toxicidad. 

Mikel ha sido una de las primeras personas que sufrió los efectos de esta sustancia. Le hicieron dos intervenciones, una en la que que fue todo normal pero no acabó de salir del todo bien y otra en la que se empleó este medicamento. Pero cuando le quitaron el vendaje del ojo Mikel ya no podía ver nada de ese ojo. Intentaron solucionarlo pero el perfluorooctano había dañado la retina y el nervio óptico y ya no se podía hacer nada, su ceguera irreversible.  

Ahora se está tratando de buscar la relación causa-efecto entre el uso de esta sustenacia y la ceguera irreversible que provoca. Por el momento ya se ha retirado del mercado para que nadie más se vea afectado.

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A día de hoy son varias las personas que han padecido los efectos de este material de uso quirúrgico en mal estado y se encuentran en comunidades diversas como Cataluña, Andalucía, Canarias, Castilla y León, País Vasco y Aragón. Y de edades muy distantes ya que hay un joven futbolista de 17 años que también ha pasado por ello y el mayor, un hombre de 70 años con desprendimiento de retina.