Una sensación de ardor agudo producida por productos hortícolas y captada por el sentido del gusto al contacto con algunas sustancias, así define la Wikipedia a la pungencia o picor. El sabor es la impresión que causa un alimento u otra sustancia y está determinado por sensaciones químicas detectadas por el gusto, así como por el olfato. De hecho el 80% de lo que se considera sabor es captado por el olfato.

Fueron los hindúes en el Ayurveda los que a los tradicionales sabores occidentales (amargo, ácido, dulce y salado) añadieron los sabores picante y acre. Las sustancias picantes históricamente fueron utilizadas como conservantes, pues dada su elevada dosis de vitaminas eran ideales para este fin, así como para disimular las sustancias que ya no estaban en muy buen estado.

A pesar de que es un tema polémico, el del uso del picante en la alimentación, la clave como en todo está en la moderación, y en el conocimiento del propio organismo, pues no todos reaccionamos igual, ni tenemos el mismo umbral de tolerancia. En dosis bajas el picante exalta los sabores de los #Alimentos, de igual modo que dosis elevadas causa quemazón en el paladar, pequeñas dosis también favorecen la digestión, la circulación de la sangre, reducen la presión arterial e incrementan el ritmo cardiaco, dosis elevadas pueden dañar la flora intestinal.

Pese a lo que pueda parecer es un condimento ideal para las épocas veraniegas, pues, una vez pasada la sensación inicial de elevación de calor, ayuda a dilatar los poros de la piel favoreciendo la sudoración y por tanto enfriando el organismo.

Hay una gran diversidad de picantes y de matices de grado dentro de los mismos:

Los Chiles, desde los jalapeños a los pimientos de padrón pasando por la cayena, son ideales para aumentar el ácido estomacal y previenen el estreñimiento, a la vez que ayudan a reducir el colesterol y los triglicéridos y previenen la hipertensión.

El pimentón, se obtiene de la desecación de ciertas variedades de pimientos rojos, es útil para combatir los dolores del reuma, y ayuda a eliminar la orina.

 

La pimienta negra o blanca, la segunda más suave, en función de cuando se recoja, tiene propiedades digestivas y carminativas (favorece la disminución de gases del sistema digestivo)

El jengibre, es ideal para tratar trastornos respiratorios y problemas estomacales, incluyendo los mareos

El wasabi es conocido como el picante frío, pues no da sensación de calor y ayuda a despejar la nariz.

La mostaza, el clavo de olor, la cebolla, el ajo, el cardamomo y la cúrcuma son otros conocidos picantes casi todos con propiedades ligeramente antibióticas  y sorprendentemente también podemos incorporar a este grupo la canela, que tiene un picor muy suave. #Enfermedades