La piel de las manzanas verdes protege los músculos de envejecimiento. Aunque no sólo lo hace la piel de las manzanas sino también la de los tomates verdes que nos ayudan a proteger los músculos del envejecimiento.

Así lo confirma un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, según el cual dos sustancias contenidas en muchos vegetales proporcionaría un verdadero "salto atrás" a los músculos ya de edad avanzada.

Esta ayuda contra la debilidad y atrofia muscular viene dada por el ácido ursólico, que se encuentra en gran cantidad en la piel de las manzanas verdes, o también gracias a la tomatidina, que podemos encontrar en los tomates verdes. De acuerdo con los resultados obtenidos en un estudio realizado sobre ratones la combinación de las dos sustancias reduciría la magnitud de los problemas de atrofia y envejecimiento muscular mediante el aumento de la masa muscular de hasta un 10% y de la calidad de los mismos músculos de un 30%. 

El profesor Christopher Adams, autor del estudio, ha dicho que los "trastornos como la debilidad o atrofia muscular se convierten en algo especialmente grave durante el envejecimiento." Los resultados de este estudio nos dan un poco de consuelo frente a estos problemas que se dan a medida que nos hacemos mayores.

Además, Adams asegura que los altos niveles de ácido ursólico y de tomatidina permiten que el sistema musculoesquelético se recupere de los efectos del envejecimiento. "Estos problemas tienen un impacto importante en nuestra calidad de vida y la salud.", dijo para conluir. Ambas sustancias ayudan reduciendo la actividad de la proteína ATF4 y eso es lo que hace que los músculos puedan mejorar su estado y ganar masa en estos porcentajes tan alentadores para la humanidad.

Tan sólo necesitamos comer una manzana verde al día e incluir los tomates verdes en nuestra dieta.                                                                                                                                                                                                    #Investigación científica #Alimentos #Vejez