Ya ha salido el informe trienal sobre el estado Mundial de la Salud de Europa y esta vez revela una brecha importante para diferentes países y tres factores de riesgo de muerte prematura que va en aumento. Y ¿cuáles son estos tres pecados que nos hacen vivir menos? Demasiado alcohol, tabaco y Obesidad.

El 59% de la población europea se considera, de acuerdo con las normas de la Organización Mundial de la Salud, en sobrepeso o incluso obesidad, el 30% siguen fumando a pesar de las campañas masivas de sensibilización, y el consumo de alcohol cada vez nos deja más muertes en el conjunto europeo.

La OMS en su Informe sobre la salud europea también habla de las diferencias dentro de la UE y otros parámetros decisivos en comparación con las muertes prematuras (entre 30 y 70 años) causados ​​por cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias y diabetes.

Pero también hay buenas noticias.

Europa está envejeciendo más, aunque no está claro cómo si duramos más tiempo en buenas o malas condiciones de salud... Según el informe, entre los años 1990 y 2012, la mortalidad por enfermedades no transmisibles (las citadas anteriormente) se han reducido en alrededor del 2% cada año, superando los objetivos Salud de la Comisión de 2020 de la UE que había propuesto una mejora del 1,5%.

Así es verdad que vivimos más pero... ¿cuánto durará este aumento de la esperanza de vida? Según el informe de la OMS la esperanza de vida está creciendo y debería seguir creciendo hasta el año 2020 si mantuviéramos un buen estilo de vida. Pero los datos de riesgo de mortalidad por culpa del alcohol, tabaco y obesidad apuntan a un cambio casi del todo probable de esta tendencia a aumentar la esperanza de vida.

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En Europa hay el consumo más alto del resto del mundo de tabaco y alcohol. Concretamente, tres de cada diez personas fuman, de los cuales un 60% son varones y el resto mujeres.  

Luego está el alcohol. Cada europeo bebe un promedio equivalente a 11 litros de alcohol puro por año y un 4% de la población europea es dependiente del alcohol.

Pero también hay diferencias entre los propios países europeos. En España por ejemplo, una mujer vive un promedio de 22 años más que una mujer de Turkmenistán. Las naciones más longevas son Suiza e Israel.

 Está en nuestras manos poder cambiar estas cifras y seguir aumentando la esperanza de vida.