El azúcar es el alimento del cerebro, eso lo sabemos todos. ¿Pero consumimos la cantidad adecuada de azúcar que necesita nuestro cuerpo? Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) estamos consumiendo más azúcar del adecuado, en cantidades excesivas, y eso podría estar perjudicando nuestra salud.

 

Cuando hablamos de azúcar, solemos visualizar un azucarero, o una cucharilla de azúcar. Suponemos que el único azúcar que ingerimos proviene de esas fuentes, pero nada más lejos de la realidad. El azúcar está presente en muchos Alimentos de los cuáles no sospechamos, y éstos pueden estarnos aportando mucha más glucosa o fructosa de la que nuestro cuerpo demanda.

 

Es importante que identifiquemos esos alimentos, y que controlemos el azúcar que ingerimos, por el bien de nuestra salud, y también de nuestra economía. El hecho de ingerir más azúcar del necesario puede provocarnos problemas tempranos en demasía, y gastos innecesarios.

 

El consumo de azúcar recomendado por la OMS es de un 5% del total de calorías ingeridas a lo largo del día, nunca más de un 10%. De esa manera, nos aseguraríamos de estar cerca de una dieta óptima. Sin embargo, en los países occidentales, el consumo de azúcar representa más de un 15% del total de la ingesta diaria, lo cual supone un consumo excesivo y peligroso. Y es que algunos nutricionistas, han llegado aún más lejos, afirmando que el azúcar no debería representar más del 3% del ingesta diaria de energía.

 

¿Pero cuáles son esos alimentos demoníacos que nos engañan haciéndose pasar por sanos cuándo son nefastos? Ahí va una lista de enemigos que combatir si quieres llegar a ser centenario algún día:

 

  • Refrescos: Estaba claro. Nada más azucarado. Una lata de refresco equivalen a 9 cucharillas de azúcar, es decir, más de la cantidad diaria recomendada. Aunque es divertido sentir burbujitas en la nariz y esa sensación de refrescor en la garganta, es más recomendable beber agua fresca, y reservar los refrescos para ocasiones especiales u ocasionales.
  • Zumos o Jugos de Frutas envasados: El mal elevado a su máxima potencia. Con atractivos colores y sabores te seducen y acabas cayendo en la tentación. ¿Pero no es más fácil y más barato hacer un zumo natural? Siempre será más nutritivo y obtendremos de él el azúcar natural y no procesado, que nuestro cuerpo demanda.
  • Alcohol: Mucha gente se engaña pensando que el alcohol no contiene azúcar. ¡De eso nada! No es que realmente lo contenga, es que se convierte en azúcar al metabolizarse en el cuerpo, concretamente en glucosa. Es importante controlar el consumo de alcohol, y vigilar que antes de hacerlo, hayamos ingerido alimentos sólidos.

Debemos estar atentos y vigilar nuestra dieta de enemigos que tras una máscara de bondad andante en el camino del arco-iris, nos están haciendo un daño innecesario, que podemos evitar.

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Y es que a veces, el camino del infierno está pavimentado de buenas intenciones.