Un equipo de investigadores de Montreal (Canadá) ha demostrado que una dieta alta en grasa puede causar graves fallos de funcionamiento de la dopamina mesolímbica. Este neurotransmisor está involucrado en el circuito de recompensa que da lugar a trastornos del estado de ánimo y a conductas adictivas.

Actualmente, ya sea por motivos de comodidad o por gusto, la mayoría de la población consume productos de bollería y galletas, que en su composición incluyen grasas. En muchos casos, se trata de productos nada recomendables para la salud, sobre todo si incluyen grasas tipo trans y las procedentes del aceite de palma. Se trata de un producto de origen vegetal que se obtiene industrialmente del mesocarpio de la fruta de la palma (Elaeis guineensis).

La situación es alarmante, pues la mitad de productos, a la venta en establecimientos de alimentación, con la etiqueta "grasa o aceite vegetal", incorporan aceite de palma. Incluso entra en la composición de cosméticos.

Según los resultados de una investigación, publicados en la revista Neuropsychopharmacology, se ha constatado otro efecto negativo sobre la salud, los científicos muestran que "independientemente de la ganancia de peso y #Obesidad, una dieta alta en grasa puede causar deficiencias en el funcionamiento de los circuitos cerebrales directamente implicados en los trastornos del estado de ánimo, motivación, adicción, comer en exceso y hedonismo, que caracterizan un estado mental de bienestar", según indica la profesora Fulton, del departamento de nutrición de la Universidad de Montreal.

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"Los efectos una dieta rica en grasas en la reducción de la sensibilidad del sistema de recompensa del cerebro son específicos de grasas saturadas, tales como el aceite de palma", añadió.

Para lograr estos resultados, los investigadores trabajaron con tres grupos de ratas. El primero, que actuó como control se sometió a una dieta baja en grasa que contenía aproximadamente cantidades iguales de ácidos grasos monoinsaturados y saturados. El segundo recibió una dieta rica en ácidos grasos monoinsaturados, en la que el 50% de la energía proviene de grasa derivada del aceite de oliva. Finalmente, el tercero recibió una dieta alta en grasas saturadas, en la que el 50% de las calorías provenían de derivados del aceite de palma. Las ratas fueron libres de comer la cantidad que quisieran.

Otros aspectos negativos del aceite de palma

Después de ocho semanas, los animales se sometieron a una serie de pruebas bioquímicas y de comportamiento, significativos respecto al funcionamiento de la dopamina en ratas.

"Las ratas con dieta en base al aceite de palma, mostraban una función dopamina contundente" , dijo Cécile Hryhorczuk, coautora del estudio. "Otros grupos de investigación y nosotros, especulamos que esta situación hace que el cerebro, para compensar intensifique la conducta de búsqueda de recompensa, al igual que sucede con el fenómeno de la tolerancia a la droga, donde hay que aumentar la dosis para obtener el mismo nivel de placer".

Este estudio es el primero de su tipo que muestra que, independientemente de los cambios de peso, el consumo de grasa puede tener efectos negativos en los controles de la motivación por el cerebro.

También se ha de considerar que el aceite de palma, afecta al medio ambiente, por efectos tales como la disminución de biodiversidad, deforestación al talar bosques para poner las palmas, incremento del efecto invernadero y en consecuencia cambio climático, entre otros efectos negativos. #Investigación científica