En estas fechas las tallas y la báscula casi parecen rivales. Intentamos bajar peso y un cambio radical es imposible en poco tiempo. Aunque no podemos bajar peso de manera radical si que podemos descender unos kg de una manera rápida pero segura, si aplicas esto a medio/largo plazo incluso te dará mejores resultados.

 Vamos allá con estos prácticos y efectivos consejos:

  1. Beber mucha agua: El agua es indispensable en nuestro organismo, máxime en época veraniega, donde se agradece. Mantiene nuestra hidratación, nos da energía y además nos ayuda a bajar nuestro peso. Debes consumir una media de 8 vasos de agua al día, ayudará a que tengas sensación de saciedad (pensarás menos en comer) y consumirás menos calorías sin pasar hambre. 
  2. Aumentar el consumo de frutas y verduras: Estos alimentos son la base de cualquier dieta saludable, nos dan energía y nos aportan una cantidad baja en calorías. El cambio que debemos hacer es sencillo, aunque también hay que poner voluntad, ¿un plato de carne con patatas? cambia las patatas y acompáñalo de verdura. Cambia los dulces de tus postres por fruta.
  3. Evita comer fuera de casa: No quiere decir que tengamos que restringir nuestra vida social, pero tenemos que tener claro que ello hará nuestra tarea quizás más complicada.
  4. Esconde las tentaciones: Es necesario no tener a nuestro alcance las tentaciones y ya que estamos sino compramos esos productos que sabemos que nos engordan mejor que mejor. El objetivo que nos hemos propuesto merece la pena.
  5. Come despacio: Este punto es vital, la velocidad con la que comemos afecta a nuestro organismo, nuestro cerebro tarda del orden de 20 minutos en recibir la orden de que nuestro cuerpo está satisfecho.  Comer sin tantas prisas además nos dará la posibilidad de disfrutar más de los sabores y nos quedaremos sedientos, lo cual no ocurre cuando comemos rápidamente.
Con estos sencillos trucos estamos seguros que en las primeras semanas empezarás a notar los efectos, no te olvides de lo más importante, tener fuerza de voluntad y pensar en lo que bien que nos sentiremos cuando notemos que el esfuerzo ha merecido la pena.